Lucía Vargas C.CORRESPONSAL / [email protected]
Emilio Ramón Vallejos Castrillo, de 24 años, quien purgaba una pena de siete años por haber causado la muerte del recordado periodista Alejandro Salash Velásquez Baltodano, la noche del 16 de diciembre del año 2001, quedó libre tras una audiencia que fue solicitada por la defensora pública Belinda Guevara Casaya.
Vallejos, originario del barrio Tierra Prometida de Managua, fue favorecido con los artículos 87 y 88 del Código Penal, artículo 39 de la Constitución Política y el artículo 214 general dos del Código Penal, pero además lo favoreció el artículo 402 y los siguientes del Código Procesal Penal, CPP.
El Juez de Distrito de lo Penal de Ejecución de Sentencia y Vigilancia Penitenciaria de Carazo, Carlos Alfaro Oviedo, dio a conocer que se tomó en cuenta el objetivo que tiene el Sistema Penitenciario en cuanto a reducir la pena de los reos para su inserción social.
En este caso dijo que Vallejos abonó a su pena de siete años con trabajo sin remuneración salarial. “Él sumaba, desde el tiempo de prisión más el laborado, siete años con 26 días hasta la fecha”, dijo Oviedo. El juez señaló que se le cortó la pena tres años cuatro meses.
INCONFORMIDAD
El hecho sangriento consternó a la población de Diriamba de donde era originario Velásquez, quien gozaba de mucho aprecio por la familia de comunicadores del país y la comunidad diriambina por atribuirle grandes méritos como joven y profesional. Alejandro fue sorprendido por la muerte a la edad de 23 años y ya se destacaba en el mundo periodístico en el Cable de TV local y otras entidades.
Su hermana Rebeca Velásquez inconforme con la decisión del juez, dijo que la ley sólo favorece a los delincuentes, pues asegura que ese tipo de personas no se componen.
Recordó que el hecho sucedió cuando Alejandro trató de impedir que Emilio Vallejos siguiera golpeando a su compañera de vida Xiomara González. Dijo que ambos discutían en una calle de Diriamba a eso de las 11:00 de la noche.
“Mi hermano no lo conocía, pero al ver que Emilio sacó un cuchillo para matarla, lo agarró para evitar que lo hiciera, pero este hombre aprovechó y ensartó el arma a Alejandro provocándole la muerte casi instantánea”, dijo la joven entre lágrimas.
Don Alejandro Velásquez, padre del joven asesinado, hermanos y familiares se apostaron frente al juzgado para repudiar la decisión judicial, mientras la Policía se dedicó a proteger al reo para que no fuera linchado por la población y que los medios no lo fotografiaran.