Álvaro Somoza Urcuyo
En el ambicioso afán del doctor (Mauricio) Mendieta Herdocia de fortalecer su movimiento político Apre, de vez en cuando, este aspirante político escribe artículos críticos e inexactos que omiten todo lo positivo de los años en que participaron mis tres familiares en la política nacional. Que triste que el doctor Mendieta sufre de amnesia histórica familiar al olvidarse de los antepasados de su padre y la fuente de la educación de él y sus hermanos.
Si bien todos sabemos que en los gobiernos de los tres miembros de mi familia se hicieron muchas cosas indebidas, toda persona sensata sin afán de adelantar su agenda personal, debería balancear sus escritos relatando algunas de las cosas positivas que la “odiosa dictadura” a la que el doctor Mendieta se refiere, benefició a nuestra nación: La creación del Seguro Social, el Código del Trabajo, el salario mínimo, el Banco Central, el Infonac, los centros de almacenamiento de granos referidos como los “paniquines”. La balanza de pagos durante esas décadas, impulsada primordialmente por la producción agrícola y ganadera, estabilizó y fortaleció el córdoba por más de veinte años protegiendo económicamente a la mayoría de los nicaragüenses.
¿Por qué si esos gobiernos liberales eran tan malos, centenares de miles de salvadoreños y hondureños venían a Nicaragua anualmente a cortar las cosechas agrícolas? Sin embargo, hoy en día más de cuatrocientos mil nicas van a Costa Rica a buscar trabajo. ¿Por qué en esos años no se hablaba de exilados? Sin embargo hoy en día hay más de un millón y medio de nicaragüenses en el exterior. ¿Por qué en esos años exportábamos casi mil millones de dólares y no había remesas familiares? Sin embargo hoy en día ni siquiera llegamos a exportar seiscientos millones de dólares y recibimos remesas por más de setecientos millones de dólares.
Mi padre, Luis Somoza Debayle se rodeó de gente buena, honrada, digna y sensata que tampoco fueron somocistas y colaboraron en convertir su gobierno en un verdadero gobierno liberal. Ellos fueron la base del éxito de su Gobierno y sin su ayuda mi padre no fuera el estadista que logró ser.
Finalmente, me gustaría recordarle al doctor Mauricio Mendieta que entre muchos de los allegados y colaboradores del gobierno de mi padre, al que él incluye dentro de “la odiosa dictadura somocista”, se encuentran personas como su padre, el doctor Constantino Mendieta, al igual que Ramiro Sacasa Guerrero, a quien se refiere como fundador del PLC. Sin embargo también colaboraron con esos gobiernos liberales personajes como René Schick Gutiérrez, Francisco Lainez, Juan José Morales Marenco, Antonio Tijerino Medrano, Juan Marcos López Miranda, Rafael Antonio Díaz, en fin, un sinnúmero de personajes que cualquier gobierno desde 1979 para acá desearía tener como servidores públicos.
Si el Apre va a tener éxito, le aseguro al doctor Mauricio Mendieta que necesita basarse en algo más sólido que en críticas inexactas acerca de un pasado que la mayor parte de los nicaragüenses añoran.
El autor es agricultor nicaragüense, hijo del ex Presidente Luis Somoza Debayle.