Roberto Pérez Solí[email protected]
El Hotel Mansión Teodolinda ubicado en residencial Bolonia, en Managua, se convirtió en el primer negocio grande al que Unión Fenosa aplicó “el alicate” por moroso.
La deuda que los propietarios del hotel tienen con la empresa española es de 1,904,529 córdobas y data desde noviembre del 2003, según informaron los miembros de la cuadrilla que a las 10:20 de la mañana de ayer, suspendieron el servicio de electricidad.
“Se nos está cobrando una tarifa que no es legal, por eso es que estamos peleando hasta en los juzgados. La ley dice que mientras haya un pleito y no exista una resolución judicial no pueden cortar la luz”, dijo alterado Neville Cross, propietario del inmueble.
“Debemos pagar lo que consumimos y no lo que les dé la gana”, agregó Cross.
Sin embargo, Ericka Ramírez, gerente de Comunicación de Fenosa, aseguró que “hay un medidor que registra lo que el cliente realmente consume”.
Expresó que la suspensión del servicio de energía se hizo respetando las leyes y si bien el caso ya está en el terreno judicial, éste pierde validez porque Cross no agotó todos los procedimientos administrativos.
“Hay que ser clientes responsables. Cuando una familia humilde paga 200 córdobas puntuales no le gustaría escuchar que empresarios con un buen negocio deban dos millones de córdobas”, indicó Ramírez.
La funcionaria dijo que al igual que el Hotel Mansión Teodolinda hay otros negocios que adeudan otras sumas considerables de dinero, porque desde hace cierto tiempo todo recibo de cobro que reciben es puesto en la oficina de reclamos.
“Son artificios legales que permite la ley y así van sumando meses, meses y meses de reclamo. La normativa dice que cuando ellos reclaman no se corta el servicio. Se están amparando mucho en ese tema para evitar cortes y así se nos han hecho una suma súper millonaria, están adquiriendo este modus operandi para evitar sus compromisos de pago”, precisó Ramírez.
Los dueños del hotel pueden hacer arreglos de pago para que le reconecten el servicio de energía eléctrica. Pero mientras esto ocurra, el ruido de una planta de emergencia será escuchado por huéspedes y trabajadores.