Una panorámica nocturna del Camino de Oriente en la zona que colinda con la carretera hacia Masaya.

Camino de Oriente se despierta

Con 74 módulos, el emblemático centro comercial Camino de Oriente vuelve a despertar Luis Núñez Salmeró[email protected] El centro comercial Camino de Oriente abrió sus puertas a los managuas en 1974 y hasta la fecha ha logrado sobrevivir a todos los avatares de la economía y la política del país al punto que ahora vive uno […]

  • Con 74 módulos, el emblemático centro comercial Camino de Oriente vuelve a despertar

Luis Núñez Salmeró[email protected]

El centro comercial Camino de Oriente abrió sus puertas a los managuas en 1974 y hasta la fecha ha logrado sobrevivir a todos los avatares de la economía y la política del país al punto que ahora vive uno de sus mejores momentos.

Inicialmente fue el centro de diversiones nocturnas de referencia, con las más recordadas discotecas posterremoto, Casa Blanca, Lobo Jack e Infinito entre otras que dejaron una huella profunda en toda una generación, todas ellas ya clausuradas.

Pero en Camino de Oriente también en los setenta apareció el primer establecimiento de la cadena internacional de comida rápida McDonald’s, en esa época también se instalan el restaurante Top Kapi y sorbetería Pops que todavía funcionan, la Crema Batida recientemente remodelada y la Peluquería Hombre y Eva 2000, que es también una referencia en la zona.

Atrás quedaron el Bolerama un pionero en los juegos electrónicos y por supuesto de la práctica del boliche en Nicaragua.

Con la llegada del gobierno sandinista, el centro comercial vino en picada y poco a poco el mote de “Ciudad Plástica”, como se le conocía por ser visitada principalmente por gente de cómodos estratos sociales, fue perdiendo fama, quedando “vivos” pocos establecimientos.

Pero a lo largo de su historia también ha tenido sus altibajos con momentos buenos y momentos bajos. En los últimos dos años este centro comercial está viviendo un buen momento que le ha dado un nuevo rostro, más comercial y dinámico, “se estima que diariamente se mueven unas 2,500 personas promedio”, afirma el administrador de Camino de Oriente, Luis Stadthagen Cardenal.

Y es que poco a poco va sobresaliendo en una época donde los centros comerciales tienen un concepto diferente, con establecimientos más concentrados bajo techo en los conocidos “mall” que se han multiplicado en la capital.

Pero aún así ha logrado mantener una identidad propia que no ha sido un freno para ser un punto comercial de referencia “hemos triplicado nuestras ventas”, afirma Jeannine Pasos, administradora de Wine Store, una tienda especializada en la comercialización de vinos internacionales y que se instaló en este centro comercial hace casi dos años.

Durante este tiempo ha visto llegar nuevas tiendas que empezaron a llenar el vacío dejado por el retiro de las oficinas de Credomatic que abandonó Camino de Oriente para instalarse en el nuevo edificio del Grupo Pellas, “los establecimientos que se han ido han sido porque construyen sus propios edificios pero nunca por sentirse incómodos”, aclara Stadthagen.

El retiro de Credomatic supuso una considerable baja en la ocupación. No obstante poco a poco se ha venido recuperando “durante estos dos últimos años han venido alrededor de 20 nuevos establecimientos”, sostiene la administradora de Wine Store, dejando atrás este momento, que según algunos marcó el momento más bajo en la historia de Camino de Oriente, como señala Rubén Silva, supervisor de mantenimiento de Camino de Oriente, con 25 años de trabajar allí.

SU MEJOR MOMENTO

Desde su creación, este centro vivió uno de sus mejores momentos entre 1977 y 1978, durante la fiebre de las discotecas, cuando la juventud se volcó masivamente a los salones de baile motivados por las películas Fiebre de sábado por la noche o Grease que mantenían llenas las salas de cine.

Pero esa época aún con la nostalgia que provoca compite con el actual momento que según Stadthagen, es uno de los mejores que viven actualmente, sobre todo con el resurgir del nuevo tipo de cines.

Los cines Alhambra, supusieron un nuevo impulso al Camino de Oriente, ya que lo hicieron navegar hacia aguas más estables y atrajo al público que necesitaba para otros establecimientos comerciales.

Así a la vieja generación le vino otra nueva como Charlie´s, un bar frecuentado por jóvenes, aunque también es para todas las edades, Las Brasas, un bar muy frecuentado por gente de todas las edades, Toys, una tienda de juguetes; librería San Jerónimo, Villa Platero, entre otros.

LOS “ANTIGUOS”

Algunos dueños de módulos señalan que aún cuando la administración ha desarrollado importantes inversiones encaminadas a mejorar la atención al público y a los empresarios todavía falta algunas condiciones mínimas adicionales, afirma Reyna Serrano, gerente administrativa del restaurante Las Brasas.

Como centro comercial no cuentan con servicios higiénicos para las personas que lo visitan y que no llegan a un lugar en específico.

El gerente de operaciones de la sorbetería Pops, Marlon Padilla, sostiene que hay cambios importantes que dan atractivo al centro comercial.

Pops se retiró en la década de ochenta. El Camino de Oriente se estableció nuevamente en 1994 en el mismo lugar que había dejado hace más de 20 años.

LOS CINEMAS

Uno de los sitios emblemáticos del centro comercial Camino de Oriente eran los cines “gemelos”, los primeros en la capital, se trata de los Cinemas 1 y 2, que hasta hace un par de años funcionaron donde hoy es un casino.

Economía

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