- Helmut Alain Bravo Chávez dice a la Policía cómo mató a machetazos a Edwin José Hernández Sotelo
- Asesino confeso está en libertad porque jueces de Carazo están en Managua protestando por la Sisep
Lucía Vargas [email protected]
El reciente asesinato atroz cometido el pasado miércoles contra el joven Edwin José Hernández Sotelo, originario de Cañas Blancas Dos, fue esclarecido por la Policía. Su victimario Helmut Alain Bravo Chávez, de 24 años, relató fríamente cómo planificó el crimen.
El hecho que estremeció a este departamento se esclareció en 72 horas, tras dar seguimiento a los movimientos que el occiso realizó en sus últimas 12 horas de vida, y luego de investigar a todo el grupo de personas que anduvieron con Hernández tomando licor.
Entre este círculo estaba Bravo, quien luego de dos entrevistas indagatorias admitió su crimen e indicó a las autoridades que buscaran el machete y su ropa en el fondo de la letrina de su casa. Este sujeto habita en la comunidad Dulce Nombre de Jesús, de la Iglesia Católica 70 metros al oeste.
La comisionada Elsa Moján, jefa de la Policía de Carazo, informó que, en su declaración, el imputado dijo que lo había hecho por viejas rencillas personales, ya que en una ocasión Hernández quiso lesionarlo con una varilla de hierro y él andaba con esa “espinita”.
LO REMATÓ
Bravo dijo que anduvo tomando licor esa noche con Hernández y ya regresaba cada quien para su casa cuando comenzaron una discusión como en otras ocasiones, sólo porque no habían puesto dinero en partes iguales para la compra del licor.
El resentimiento del muchacho salió a flor y al sentirse armado con el machete le dijo que se adelantaría a comprar más licor, pero su pensamiento era sólo dejarlo caminar un poco y luego darle alcance para matarlo.
“Lo seguí de nuevo y cuando él me descubrió, quiso defenderse con la bicicleta, pero le dejé ir el primer machetazo en la espalda”, dijo Bravo. Señaló que como vio que Hernández aún se movía le siguió dando hasta rematarlo con un machetazo en el cuello.
A 300 metros del lugar del crimen vive Bravo, por lo que se retiró a su casa para lavarse las manos y tiró su ropa y el machete en la letrina.
FALTA DEMOSTRAR
La fiscal departamental Vanesa Cordero, tras admitir la eficaz labor policial en el caso, explicó que la declaración del imputado no puede ser tomada como único elemento de prueba.
Dijo que se necesita revelar las evidencias de los actos de investigación que la Policía a hecho, dado que se puede interpretar como que estuvo bajo presión y de ahí se pueden derivar otras cosas basadas en al artículo 271 del CPP.
“Cuando él se siente con su abogado defensor ante el juez, puede negar todo lo que dijo y acogerse al silencio”, dijo la fiscal.
NECESITAN ACUSAR CRIMINALMENTE
Refirió que sí es muy importante la prueba material que ahora está en manos de criminalística, pero deben revelar mediante la acusación, el sustento probatorio.
CON LAS MANOS ATADAS
Aunque la Policía haya esclarecido el asesinato de Edwin José Hernández Sotelo, el caso se les podría caer porque los juzgados de Carazo no están trabajando. Los jueces de este departamento están en Managua, donde apoyan a la Corte Suprema de Justicia con el problema de la Superintendencia de Servicios Públicos (Sisep).
La jefa policial expuso que este viernes en horas de la noche procedieron al allanamiento de la vivienda con autorización del dueño de la misma, amparados en el artículo 217 del Código Procesal Penal (CPP), dado que los jueces de la zona no están facilitando a la Policía apoyo judicial para dar curso a los casos.
El jefe de auxilio judicial, subcomisionado Fidel Domínguez, dijo que el joven fue dejado en libertad, pese a ser confeso, luego de un arduo trabajo para esclarecer el caso. Indicó que el actual problema con los jueces entorpece la labor policial y el seguimiento de este caso.
PIDIÓ CONVALIDACIÓN
La fiscal Vanesa Cordero dijo que para la orden judicial tuvo que ir ella personalmente a solicitar al juez la convalidación del allanamiento, ya que los jueces no están dando órdenes de captura a la Policía en consecuencia de su protesta.