Mario José Moncada yLuis Núñez Salmeró[email protected]
Nicaragua está aún lejos de “descongelar” el programa económico con el Fondo Monetario Internacional (FMI), pese a la entrada en vigencia de las reformas tributarias que permitirán recaudar alrededor de 270 millones de córdobas para reducir el déficit en el Presupuesto General de la República del 2005, advirtieron ayer fuentes del Gobierno y de la comunidad internacional.
“El programa continúa en riesgo, porque no hemos cerrado una negociación con la Asamblea Nacional en torno a otros temas estructurales”, dijo el ministro de Hacienda y Crédito Público, Mario Arana.
Detalló que Nicaragua necesita llevar al directorio del FMI un compromiso, asumido tanto por el Gobierno como por la Asamblea Nacional, de aprobar un paquete de reformas entre las que sobresalen la Ley del Código Tributario, la Ley de Administración Financiera y la Ley de Aduanas, entre otras.
La comunidad internacional representada en el Grupo de Apoyo Presupuestario, conformado principalmente por países europeos y organismos multilaterales, también urgió la pronta reactivación del programa económico con el FMI, al indicar que de ello depende el desembolso este año de 120 millones de dólares para, precisamente, financiar el Presupuesto.
“Es obvio que en el caso que Nicaragua no logre un acuerdo con el FMI, el riesgo es muy grande y el país entraría en problemas económicos aún mas serios”, declaró ayer la embajadora de Suecia en Managua, Eva Zetterberg.
La diplomática añadió que ahora “la situación parece más favorable” luego de la entrada en vigencia de las reformas tributarias que prevén el cobro de impuestos a sectores como los casinos. Pero señaló que “falta más que hacer para tener una situación económica más estable y en cuanto a las relaciones entre el Gobierno y la Asamblea Nacional”.
Entre tanto, Jurg Benz, presidente del grupo, reiteró el compromiso de los cooperantes de seguir apoyando a Nicaragua financieramente, pero dijo que para ello “la vigencia de un programa con el FMI es crucial”.
“Ayer (el martes) se empezaron a dar los primeros pasos, con la publicación de las reformas a la Ley de Equidad Fiscal, eso es un paso importante para reactivar el programa con el FMI, y vemos que hay voluntad de los diferentes actores de entrar en una discusión sobre las otras medidas que se requieren”, sostuvo.
Los cooperantes recordaron que el país debe discutir y resolver el tema de las transferencias municipales que se incrementaron del cuatro al seis por ciento en el Presupuesto General de la República de este año, y buscar cómo serán financiadas las recientes reformas al Seguro Social, lo que indicaron aumentará el déficit fiscal.
“Como saben, el apoyo presupuestario para Nicaragua este año está previsto en 120 millones de dólares, pero de no estar en vigencia un programa económico con el FMI, los cooperantes se verían imposibilitados de desembolsar ese monto”, advirtió Benz.
“De la madurez de las diferentes instituciones y dirigentes dependerá que lleguen a su destino los recursos con los cuales la cooperación internacional está dispuesta a seguir apoyando los esfuerzos de Nicaragua para reducir la pobreza”, reiteró Benz en conferencia de prensa.
ALONSO OPTIMISTA
No obstante, el presidente del Banco Central de Nicaragua (BCN), Mario Alonso, dijo que el programa con el FMI no se ha descarrilado formalmente.
“Lo que pasa es que está dormido”, valoró, basado en que el Gobierno ha cumplido con todos los requisitos de ese programa en cuanto al manejo de las finanzas nacionales y de la macroeconomía.
Lo que hace falta, según Alonso, es “la parte formal”. Es decir, cumplir con una serie de requisitos acordados con el FMI y que conforman la “agenda estructural” conformada por el paquete de leyes citados por Arana.
Alonso confirmó que de no reactivarse el programa económico, estarían en riesgo un total de 150 millones de dólares en recursos líquidos.
DE CAL Y DE ARENA
El Grupo de Apoyo Presupuestario, conformado por países de Europa y organismos como el Banco Mundial (BM), concluyó ayer junto al Gobierno la evaluación sobre el desempeño de Nicaragua el año pasado, y formuló algunas recomendaciones.
«Estamos muy contentos con los resultados del 2004 en términos macroeconómicos, pero en cuanto a la pobreza existe mucho que hacer. Hay que hacer que los buenos resultados macroeconómicos se reflejen en los más pobres, hay que disminuir la pobreza, eso es importante para los donantes», declaró la embajadora de Suecia, Eva Zetterberg.
El ministro de Hacienda y Crédito Público, Mario Arana, dijo que los donantes recomendaron, además, mejorar la distribución del gasto social en el presupuesto anual, especialmente en salud y educación.
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