- Consecuencias de engorrosa retractación
WASHINGTON/EFE
La revista Newsweek anunció el domingo que endurecerá de forma drástica su política sobre el uso de fuentes, tras retractarse de su información sobre la profanación del Corán en la base estadounidense de Guantánamo (Cuba).
En primer lugar, la publicación semanal restringirá al máximo el uso de “fuentes anónimas”, anunció ayer en una carta a los lectores Richard Smith, consejero delegado y jefe de redacción de Newsweek.
La carta, que aparece en la edición de esta semana, explica el proceso por el cual se publicó la información acerca de que los interrogadores de la prisión de Guantánamo habían profanado el Corán, en una ocasión arrojando un ejemplar por un inodoro, para hacer hablar a los prisioneros.
La información generó protestas antiestadounidenses en Afganistán, con 16 muertos y más de cien heridos, así como en otros países musulmanes.
La revista se retractó de la información, entre presiones de la Casa Blanca, una vez que una fuente anónima del Pentágono dio marcha atrás acerca de si había visto esa profanación en un informe oficial.
Después de que la revista se retractase, la Cruz Roja Internacional confirmó que había comunicado al Pentágono las acusaciones sobre las supuestas profanaciones en base a las denuncias de presos de Guantánamo que habían sido liberados.
“Vamos a aumentar los estándares para el uso de fuentes anónimas”, afirmó Smith, quien dijo que este tipo de fuente “es importante” para sacar a la luz asuntos “de gran importancia nacional”.
“Pero el exceso de uso (de las fuentes anónimas) puede conducir a desconfianza entre los lectores y falta de cuidado entre los periodistas”, reconoció.
Aún así, Smith insistió en que los periodistas que elaboraron el artículo sobre el Corán actuaron de forma correcta: “No he visto nada que sugiera que nuestra gente actuó de forma poco ética o poco profesional”.
Explicó que, cuando una fuente exija el anonimato y su uso sea vital para una historia de gran importancia, intentarán “buscar una segunda fuente independiente o pruebas que le corroboren”.
También dijo que, cuando la revista use una fuente anónima, será después de una cuidada deliberación entre los periodistas y los editores, con el fin de asegurar “la credibilidad de la fuente”.
Además, el responsable de Newsweek prometió que “la frase críptica ‘dijeron fuentes’ nunca volverá a ser la única atribución de un artículo” en la publicación.
Otro paso será que la revista no aceptará un silencio ante una pregunta o consulta como una confirmación de una segunda fuente, tal como ocurrió con el artículo de Guantánamo, en el que “erróneamente tomamos el silencio de un funcionario como una confirmación”.
Smith reconoció que estas nuevas directrices están relacionadas con el artículo sobre Guantánamo, pero insistió en que también es un buen momento “para reafirmar algunos principios más importantes”.
En este sentido, prometió que su revista no apresurará la publicación de un artículo exclusivo, incluso si alguien se le adelanta, si no ha cuadrado sus fuentes y los hechos completamente.
“Vamos a continuar valorando la precisión por encima de todo”, aseguró.