El jefe del ejército, Omar Halleslevens.

Ejército a la expectativa por Sam-7

Ludwin Loáisiga Ló[email protected] El Ejército de Nicaragua se mantiene a la expectativa por dos iniciativas de ley que se encuentran en la Comisión de Defensa y Gobernación de la Asamblea Nacional, para la aprobación o rechazo de la destrucción de 651 misiles tierra-aire de origen soviético, conocidos como Sam-7. El jefe del Ejército, general Omar […]

Ludwin Loáisiga Ló[email protected]

El Ejército de Nicaragua se mantiene a la expectativa por dos iniciativas de ley que se encuentran en la Comisión de Defensa y Gobernación de la Asamblea Nacional, para la aprobación o rechazo de la destrucción de 651 misiles tierra-aire de origen soviético, conocidos como Sam-7.

El jefe del Ejército, general Omar Halleslevens, dijo que esperarán la decisión legislativa y ratificó que con 400 misiles se puede garantizar la defensa antiaérea de Nicaragua y negó que el propio Ejército haya realizado un pedido para la destrucción de los Sam-7.

Además, manifestó que Nicaragua es el único país centroamericano donde existen misiles Sam-7, cuyo costo de mantenimiento ronda el medio millón de dólares, según el Ministro de Defensa, José Adán Guerra.

Para los próximos días se espera que la Comisión de Defensa y Gobernación del Parlamento emita un dictamen al respecto.

Según el presidente de esa comisión, el liberal Fernando Avellán, el dictamen podría ser favorable pero los sandinistas exigen, para apoyar la destrucción de misiles, que el resto de naciones del istmo y Estados Unidos contribuyan al balance razonable de fuerzas.

NO ES POR AYUDA

En tanto, Halleslevens negó que el Ejército respalde la reducción de misiles tierra-aire a cambio de cooperación de parte de Estados Unidos.

“No nos estamos planteando esta situación con ayuda de los norteamericanos, más bien lo estamos planteando como una gran medida de fomento de la confianza de parte de Nicaragua y una contribución a la paz regional”, aseveró el Jefe del Ejército.

El Gobierno de Estados Unidos suspendió a mediados de marzo la cooperación con el Ejército de Nicaragua, como medida de presión para que se destruyan por completo los Sam-7.

Mientras, 3.8 toneladas métricas de granadas soviéticas inservibles fueron dinamitadas ayer en la hacienda Santa Cruz, situada a 27 kilómetros al oeste de la ciudad de Juigalpa, Chontales.

(Con la colaboración de Mercedes Sequeira).

Política

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