Federico Cuadra Román
Dicen que en el idioma chino la palabra problema también se interpreta como oportunidad.
¿Quién de nosotros no ha escuchado relatos de personas que recuerdan, con mezcla de orgullo y gratitud, aquellas adversidades y problemas que tuvieron que superar, como bendiciones encubiertas que les permitieron cambiar positivamente el rumbo de sus vidas?
Es innegable el tremendo efecto adverso del incremento en el precio del petróleo en nuestra frágil economía. Pero ¿por qué no vemos los efectos positivos? ¿Han notado el incremento en el precio del oro, del café y del azúcar en los cintillos de 100% Noticias?
El aumento del precio del petróleo trae aparejado un aumento en el precio de las materias primas conocidas como “commodities” (granos, carnes, metales, café, azúcar, jugo de naranja, etc.). ¿Por qué no vemos un escenario en que el incremento en el precio del petróleo produce un mejoramiento en los términos de intercambio entre los bienes que importamos y los que exportamos?
Y si, como recientemente proyectó Goldman Sachs, uno de los mayores “traders” en derivados de energía, el precio del petróleo llega a 108 dólares y el galón de gasolina a 4 dólares en Estados Unidos, ¿no sería acaso éste el mejor momento para atraer ahorro extranjero en las ingentes sumas requeridas para desarrollar el inmenso potencial de generación de energía de Nicaragua? ¿Por qué no pensar que, como nunca antes, podría el futuro encerrar nuestra mejor oportunidad para explotar el inmenso potencial contenido en la abundancia de agua, vientos y volcanes que la naturaleza nos ha regalado? Podría resultar que, en vez de rogar por ayuda, nos sobren las ofertas para desarrollar nuestro vasto potencial en energía renovable.
Indudablemente, el alza en el precio fomentaría el desarrollo de alternativas al petróleo y quién sabe hasta dónde podría llegar el ingenio humano con las herramientas que ahora dispone para desarrollar su potencial creativo.
Prestigiosos analistas del mercado también vaticinan una caída del precio del petróleo después del verano en Estados Unidos. Algunos ven una desaceleración de la economía mundial haciendo contrapeso al incremento en la demanda de petróleo de China e India, proyectando una sobreoferta de petróleo en vez de la tan sonada escasez. Otros ven en el alto precio proyectado por Goldman Sachs una manipulación del mercado al mejor estilo de la Enron. ¿Quién sabe con certeza?
De algo sí podemos estar totalmente seguros y es que, eventualmente, el ineludible ciclo de la oferta y demanda hará bajar el precio de la energía. Dios quiera que cuando eso suceda recordemos el incremento del precio del petróleo como una bendición encubierta.
¿Y qué de la revolución que está a punto de explotar en las comunicaciones, integrando en el Internet la transmisión de datos, audio y vídeo a velocidades que permitirán trabajar simultáneamente en tiempo real a personas ubicadas en los cinco continentes? ¿Por qué no vemos un mundo en que nadie estará privado de la oportunidad de educarse, comerciar, comunicar sus ideas y acceder a la información que necesite a través de ondas de Internet que, como la radio, se podrán sintonizar en cualquier parte en computadoras de mano? ¿Por qué no vemos las oportunidades abiertas para amplios sectores de nuestra sociedad que, hasta ahora, han estado privados de los beneficios de la tecnología para mejorar su calidad de vida?
¿Por qué vemos en el libre comercio una amenaza a nuestra “soberanía alimenticia” y a las empresas nacionales y no vemos la oportunidad de que nuestros consumidores tengan acceso a mejores productos a menor precio? ¿Por qué no vemos el tremendo impulso que para la pequeña y mediana empresa podría significar la inmensa demanda de bienes y servicios que los miles de empleos en maquila podrían genera? ¿Por qué no vemos los ingresos que estos empleos traerían a nuestra seguridad social?
¿Por qué no vemos una Nicaragua que alcanza niveles de bienestar nunca antes experimentados?
¿Por qué no vemos las oportunidades en vez de los problemas?
El autor es abogado, con Maestría en Administración y Especialización en Finanzas