Discriminar también es indiferencia

Norma Moreno Silva

Roman, Times, serif»>
Discriminar también es indiferencia


Norma Moreno Silva




Discriminación no es únicamente violentar la dignidad de las personas que viven con el VIH/sida cuando en un establecimiento público o privado de salud se les niega la atención, o se les despide de los trabajos, cuando se enteran de su diagnóstico. La discriminación no solamente se expresa cuando a una niña, niño o adolescente que vive con VIH, o bien sea hija o hijo de una PVVS, le expulsan de la escuela o cuando en la calle escuchas a las personas usar calificativos peyorativos, violatorios de la integridad psíquica y moral, a la honra y reputación, a la intimidad de quienes viven con el virus.

Discriminación es tratar igual un tema que merece una atención especial y prioritaria en la agenda y recursos del Estado, es tratar con indiferencia un tema relevante para la salud pública y para el propio desarrollo del país, es delegar la responsabilidad de emprender acciones de prevención y atención de la problemática a un fondo global transitorio.

Desde la perspectiva de derechos humanos, es un crimen social, un genocidio, que se continúe minimizando esta pandemia por ser hasta ahora, supuestamente el país de la región centroamericana con menos prevalencia, es decir con menos casos de VIH, cifras que de continuar el Estado indiferente o a la espera de los desembolsos del fondo global en los próximos meses podría revertirse considerablemente, si es que acaso ya no lo es.

Es inconcebible que a ocho años de aprobada y publicada la Ley 238, Ley de Promoción, Protección y Defensa de los Derechos Humanos ante el Sida, la mayoría de la población desconozca su existencia, que el tema no forme parte de la currícula educativa ni de la educación primaria, secundaria, ni de la educación superior, cuando sabemos que la falta de información, orientación y educación es uno de los principales aliados para la propagación del virus.

Es intolerable que la preocupación más importante del Gobierno sean todos los temas relacionados con los Tratados de Libre Comercio (TLC) y que a estas alturas no exista en Nicaragua una política nacional de prevención y atención del VIH/sida, que operativice el cumplimiento de las disposiciones de la Ley 238.

Es urgente que el tema sea incluido como una prioridad en los planes institucionales del 2005 y es importante que la perspectiva de género y generacional cruce transversalmente todas las acciones que se vayan a emprender, tomando en cuenta la vulnerabilidad en la que se encuentran las mujeres, las niñas, niños y adolescentes.

¡La salud y la vida de las personas que viven con Vih/sida, debe ser una prioridad!

La autora es directora de Promoción de la PDDH

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí