- Carlos Shutze, hijo de un teniente coronel influyente en la década sandinista, del mismo nombre, asegura que todo se lo ha ganado con esfuerzo. Hoy es un alto funcionario de la importadora Agricorp
Amparo Aguilera
Su abuelo fue un alemán que emigró a Nicaragua, donde luego contrajo nupcias con una leonesa. De allí su procedencia y el raro apellido con el que carga, del cual parece sentirse orgulloso.
Pese a que en su vida aparentemente no guarda tanta afinidad con el viejo gestor de la familia, únicamente se ha desligado del país por preparación profesional, al punto que ni siquiera en los años ochenta lo abandonó. “Yo cumplí con el Servicio Militar (Obligatorio), porque soy un revolucionario”, apunta indicando luego que es sandinista.
Escuchándolo pareciera que bien pudo ser un político. Sin embargo hoy día se destaca en el ámbito privado, con 36 años a cuestas, como un ejecutivo del que depende en gran medida la comercialización de rubros como el arroz, frijoles, azúcar, harina de trigo… y el empuje de 550 empleados, ya que es gerente de Mercadeo y Ventas de una de las empresas importadoras más grandes del país: Agricorp.
“La historia de esta entidad surge en 1999, con la fusión de dos importadores y la creación del Programa de Apoyo al Productor Arrocero (PAPA), esto ante la necesidad de aglomerar a los productores nacionales de arroz, mejorar las condiciones laborales de ese gremio, mejorar el precio y calidad del producto. Agricorp es una empresa joven que ha tenido un crecimiento rápido”, se apresura a indicar.
Usted entra en pleno origen de la empresa, ¿cómo lo convencieron?
Bueno, yo trabajaba en Tip Top Industrial y anteriormente en tabacaleras. Estuve dando una asesoría de distribución al presidente actual de la empresa (Amílcar Ibarra Rojas), entonces fuimos conociéndonos. Vos sabés que las relaciones laborales muchas veces surgen de compartir una visión sobre un negocio. Y nosotros compartíamos la misma visión, entonces me invitaron a participar en esta empresa, y acepté (la función en Mercadeo y Ventas).
Bastante joven para este cargo.
Más o menos sí, gracias (se ríe). Lo que pasa es que los cargos de Mercadeo y Ventas en Nicaragua han ido concentrando cada vez a más gente joven como parte de la modernización de las áreas.
¿Hasta dónde influyó su tendencia de partido o su padre, un teniente coronel del Ejército…?
Mi padre influyó sí, por la disciplina.
Usted sabe a qué me refiero…
Pues yo comencé en mi carrera en la empresa privada con mi esfuerzo. En la vida he estado arriba y abajo. Inicié trabajando en tabacaleras, luego estuve en Tip Top Industrial y así he venido ganándome un lugarcito en el sector de mercadeo.
En Agricorp llegué por compatibilidad en la visión. En esta empresa tenemos un estilo diferente que es lo que nos ha hecho, tal vez, crecer rápido. Realmente creemos que todos los integrantes de un negocio tienen que ganar. Y en nuestro caso, ganar plata (dinero), mercado, imagen y prestigio… Y de allí que hemos logrado estabilizar los precios de los granos básicos en Nicaragua, al menos los que están a nuestro cargo, principalmente el arroz.
Sin embargo en estos momentos hay un incremento en los precios de los derivados del petróleo. Ustedes son unos de los mayores importadores de arroz, esto les va a afectar y eso al final va a incidir en los precios.
Definitivamente se nos han aumentado los gastos (en proporción con el alza del crudo) pero por la misma forma de hacer negocios hemos tratado de asumir ciertos costos y hemos hecho un balance, entonces podemos reducir gastos en algunos rubros, lo que permite mantener los precios. El año pasado nos vimos obligados a realizar incrementos de precios, pero esto fue acordado con los gremios correspondientes. Y hemos venido tratando de hacer estos aumentos lo más distanciado posible, para no afectar al consumidor.
A como van las cosas, ¿hasta dónde van a evitar un incremento en los precios de sus ofertas?
Gracias a Dios no estamos visualizando ningún incremento, porque el precio internacional ha tendido levemente a la baja después de año y medio de venir a la alza. Esta tendencia es positiva y es un indicador de que probablemente el precio de la granza importada venga hacia la baja. El aumento (del año pasado) se dio porque existió un cierto déficit de inventarios en el mundo por varias razones: en Sudamérica hubo déficit en la producción y eso hizo que bajaran los inventarios en el mundo, incluyendo en Estados Unidos y eso nos causó incrementos que esperamos sean controlables en el 2005.
Eso quiere decir que no habrá sorpresas…
Así es, por lo menos en el arroz. Creo que con los proyectos que he visto y lo que he percibido en el gremio, respecto al frijol, también habrá estabilidad en ese rubro
Y en cuanto al Tratado de Libre Comercio, que Centroamérica y República Dominicana firmaron con Estados Unidos (DR- Cafta) ¿cuál es su visión?
Nosotros estuvimos presentes en toda la negociación del DR-Cafta como empresa y como gremio. Tuve la oportunidad de estar en la asistencia técnica hacia los negociadores, y el sector nacional fue uno de los gremios que más participó en las negociaciones a nivel de la región para tratar de alargar los períodos de la reducción de los aranceles y obtener otros logros.
¿Entonces están cómodos con el acuerdo?
Bueno tenemos una gran labor por hacer, sobre todo los productores. Todavía hay algunos detalles que se están viendo. Está pendiente la ratificación del tratado en la Asamblea Nacional, pero creemos que es positivo porque cuando se mueve plata se genera plata.
¿Cuáles son esos detalles que están puliendo?
Mirá, importante son los subsidios que otorga el Gobierno de Estados Unidos a sus productores, hay subsidios permanentes, subsidios temporales y emergenciales que son los que se pueden discutir en su momento.
¿Qué hay de las demandas de los productores de arroz? Ellos quieren más protección, no parecen estar contentos con lo logrado en el sector.
Definitivamente un Tratado de Libre Comercio de esta magnitud con un país tan grande como Norteamérica crea siempre temor y negativa de algunos sectores. En lo personal considero que es positivo para Nicaragua. Estados Unidos lo ha querido negociar como una región, debido a los mercados que son tan pequeños entonces ha exigido que antes de presentar las cartas sobre la mesa lleguemos a un acuerdo regional para que no estemos manejando cinco o seis diferentes políticas. Entonces cada gremio debe tener consensuadas sus solicitudes. Que te digo, la experiencia mundial dice que los países siempre salen adelante.
Ven o no ven justo su reclamo.
Ése es un tema bien complejo, que habría que investigar mucho. Todo depende de las condiciones que se presten en el momento, todo depende de cierto tipo de subsidio. Pero acordáte de nuestro consumo per cápita. Por ejemplo Nicaragua tiene un consumo de 93 libras anuales per cápita, cuando Panamá tiene 140 libras, Costa Rica 123 libras… esto da pauta a un crecimiento en el volumen de producción. Nosotros hemos apoyado a los productores en el sentido de dar promesas de compra del producto, y eso va a ayudar a agilizar financiamiento y aumentar los volúmenes. Además hay calidad y eso es importante para un país
Partiendo de que están interesados en la pronta ratificación del acuerdo ¿qué hilos están moviendo para que se materialice su vigencia entre abril y mayo?
Ésta es una labor de los arroceros. Nosotros sí estamos operando en ese fin pero no directamente. A la Federación Centroamericana de Arroceros y la Asociación Nicaragüense de Arroceros les corresponde hacer el lobby, retomar eso. Nosotros estamos enfocándonos en el crecimiento
¿Tienen suficiente capital?
Todo el mundo esconde siempre la realidad en esos temas. Pero sí estamos bien porque hemos ido metiendo nuevos productos. Vendemos varias marcas de sal, estamos en el campo de comercialización de huevos, comercializamos frijoles, azúcar, harina de trigo y recientemente iniciamos un proceso de transición de la distribución exclusiva de Maseca en Nicaragua. Vendemos anualmente como unos 120 millones de dólares, entre todos los productos.
¿El capital es netamente nacional?
El 40 por ciento es de Rice Company, una transnacional norteamericana. Luego el 60 por ciento es capital nacional, donde están empresarios tradicionales como la familia Belli, Chamorro, Palacios, Rosales, Ibarra Rojas, etc. Es un grupo bastante homogéneo de empresarios que le ha dado una directiva muy eficaz en la toma de decisiones.
Hay rumores de que hay capital sandinista de por medio, incluso se dice que el diputado Bayardo Arce tiene algo que ver en la empresa. ¿Es o no cierto?
Pues siempre nos hacen esa mención. La esposa de Bayardo Arce es la hermana de nuestro presidente (Amílcar Ibarra Rojas) y ella tiene una participación accionaria en la empresa, que está dentro de ese 60 por ciento.
¿Qué tan influyente es su participación?
Eso no te lo puedo mencionar. Pero está bastante repartido entre ellos.
Retomando la tendencia de crecimiento de Agricorp, su capacidad ¿qué tanta influencia tiene en esto?
Pues es todo un equipo increíblemente bueno y joven el que está conmigo. Son gente joven que hemos ido seleccionando de las universidades en ramas específicas, personas con experiencia… hemos logrado salir adelante manteniendo los sistemas optimizados al ciento por ciento.
El año pasado Agricorp fue una de las empresas que pujó por Parmalat Nicaragua , ¿qué hay de la idea, siguen pensando en vincularse al sector lácteo?
Realmente no manejo mucho al respecto. Pero no sé si pujamos, creo que sí escuchamos las ofertas que no es lo mismo. Se llegó a analizar la compra, pero no manejo los detalles. Existen varios campos que estamos explorando de crecimiento, campos que requieren atención y más adelante los iremos sacando. Todavía no se puede (adelantar) porque estamos en negociaciones, pero sí queremos seguir creciendo y dando el beneficio que le damos a algunos gremios para que se logren especializar.
¿Va hasta el fin con Agricorp?
Mi experiencia en Agricorp es muy buena y esperamos que siga por muchos años. Vamos adelante, hasta donde la empresa considere necesario o considere que somos de utilidad. En realidad estamos entre amigos, entre gente de confianza, donde las cosas se tocan abiertamente. “Mi aporte es ante todo lealtad y mi capacidad”, puntualiza tras repasarse el pelo con la mano una y otra vez.
EMPRESARIO DE LA MADERA
Carlos Shutze, aparte de ser esposo de la hija menor del escritor Sergio Ramírez Mercado, es padre de cuatro hijos.
Amante de la fotografía, administrador de empresas y empresario de la madera. “Tenemos un negocio detrás de El Cartel (Managua) con mi esposa (Dorel Ramírez) donde trabajamos con madera preciosa y vendemos puertas”, detalla.
Cuenta que pensó en ese tipo de empresa luego de construir su casa. De eso tres años atrás.
“Uno de los problemas que enfrentamos fue la falta de puertas y luego en una investigación que hice confirmé que el 95 por ciento de la gente no se pasa a una casa nueva porque no tienen puertas, éste es un problema que todo mundo comparte, de allí me vino la idea”, expone.
La comercialización es a nivel local y extranjero. Por ejemplo hace poco acaba de venir de República Dominicana, que es un buen comprador de puertas.
Explica que la pequeña empresa la maneja Ramírez, quien es arquitecta. “Y nos va bien, estoy bastante satisfecho con la familia, y con mi trabajo”, reitera señalando que es parte de Adipronic.
De modo que muy pronto ocupará un asiento en la Cámara Nicaragüense de Comercio (Caconic), específicamente en la comisión de Importaciones y Exportaciones.