Julio León Báez
La Ley Arce, producto del pacto libero-sandinista, pretende modificar antojadizamente el artículo 68 de la Constitución y es un claro ataque contra los medios de comunicación, principalmente para el Diario LA PRENSA por publicar información que molestan a políticos y gobernantes. La historia empresarial del Diario LA PRENSA, bastión de la libertad de información, se ha visto amenazada por los políticos de turno, quienes en todo momento la han atacado con cierres, censuras publicitarias, reparos fiscales, etc.
En el año 1971, también el pacto Agüero-Somoza, mejor conocido como kupia kumi, trató de silenciar a la prensa nacional, ya que dicho pacto llevaba como uno de sus objetivos principales terminar con la libertad de prensa y con toda crítica que se hiciera al pacto Agüero-Somoza. En un discurso pronunciado por Somoza en febrero de 1971, había igual que ahora una clara intención de terminar con la libertad de prensa en Nicaragua, ya que para Somoza la crítica de LA PRENSA y otros medios era negativa.
Pero, a pesar de todas las amenazas, reparos fiscales, eliminación de exoneraciones, etc., el Diario LA PRENSA seguirá siendo el inalterable narrador de los sucesos diarios escritos lo más cerca posible de la verdad, el inalterable orientador de los hombres de buena voluntad, el buzón en que todos los días muchas, muchísimas personas grandes y humildes expresan sus quejas y sus sentimientos. LA PRENSA se ha desligado con éxito de toda clase de consignas para situarse en el plano de la verdadera prensa democrática, el plano de la verdad, a un precio que muchas veces ha pregonado, cueste lo que cueste.