Karen Melissa González García
No es algo nuevo para mí, como ciudadana nicaragüense, ver lo acontecido en los últimos días con el Frente Sandinista. Sea cual fuere el motivo que ha causado este malestar entre bandos (Lewites y Ortega), me parece que los nicaragüenses que han votado por el señor Daniel Ortega en otras ocasiones están madurando y se está gestando un cambio positivo.
Lo que no cambia es el sentir de que los simpatizantes del partido sandinista son siempre los que promueven los desórdenes y hechos violentos en el país, casi se podría decir que donde hay sandinistas es señal de que va haber problemas (claro cuando de manifestaciones o de protesta se habla).
Creo que en Nicaragua ya estamos cansados de esta gente busca pleito y mal intencionada. ¿Acaso no hay cosas mejores que hacer que estar viviendo del pasado? ¿A qué le teme el señor Daniel Ortega? ¿Acaso a ratificar una vez más que el pueblo de Nicaragua está cansado de él? El tiempo del señor Ortega ya pasó, debe darle oportunidad a otra gente. No soy sandinista y nunca espero serlo, ni siquiera soy simpatizante del señor Lewites, pero tengo la certeza de que el vocabulario que utiliza la gente del Frente para referirse al señor Lewites sólo hace recordar que ellos son unas personas nocivas para Nicaragua. En nada le favorece al Frente llamar traidor (Judas) al señor Lewites.
Es hora de ponerse a trabajar por Nicaragua dándole estabilidad. Dentro de todo lo malo, hay algo positivo y es saber que al Frente le está llegando su hora. Gracias a Dios nada es eterno.