Armando D. Villorin y Mayra A. Astorga de Villorin
He viajado múltiples veces a Nicaragua por estar casado con una dama nica. Por todo ello conozco de cerca la problemática política y social de este cálido país. Deseo expresar —en mi nombre y el de mi esposa— que siento mucha admiración y respeto por las tareas realizadas por el presidente Enrique Bolaños. Su honestidad y buenos oficios en dirigir la nación hacia un futuro de desarrollo económico, progreso social y moral, y sobre todo de respetar a sus conciudadanos como gobernante amante a la libertad y la democracia, lo hacen merecedor de toda mi estima.
La actitud del presidente Bolaños frente a la corrupción le ha ganado el respeto de aquéllos que como nosotros creemos que para que un país progrese y se desarrolle en paz y armonía, sus gobernantes tienen que ser honestos, patriotas y honorables.
Quiero decirle al señor presidente Enrique Bolaños que cuenta con todo mi apoyo, tanto él como su distinguida esposa. Ojalá el Señor los llene de todo tipo de bendiciones y le siga dando la sabiduría necesaria para que conduzca al país como hasta ahora lo ha hecho.