Ocho millones de iraquíes asistieron a las urnas este domingo, según los primeros datos de las elecciones. Eso equivale al 60 por ciento de los aptos para votar.

Más de 50 muertos en las elecciones de Irak

Nueve suicidas hicieron estallar explosivos que llevaban en sus cuerpos, en centros de votación Cables combinados Los iraquíes asistieron masivamente ayer domingo a las históricas elecciones, en una jornada sangrienta que dejó al menos 51 muertos en distintos incidentes, y donde las reacciones internacionales no dejaron de sucederse. El portavoz de la Comisión Electoral Independiente, […]

  • Nueve suicidas hicieron estallar explosivos que llevaban en sus cuerpos, en centros de votación

Cables combinados

Los iraquíes asistieron masivamente ayer domingo a las históricas elecciones, en una jornada sangrienta que dejó al menos 51 muertos en distintos incidentes, y donde las reacciones internacionales no dejaron de sucederse.

El portavoz de la Comisión Electoral Independiente, Farid Ayar, calculó unos ocho millones de votantes, el 60 por ciento de los 14 millones que podrían ejercer el sufragio. Aunque pasará un tiempo antes de conocerse las cifras reales.

La mañana electoral comenzó lenta en Bagdad, pero a medida que pasaron las horas, la actividad se multiplicó, sobre todo en las zonas chiíes y los barrios mixtos, donde los suníes parecieron sentir en menor grado el boicot y las amenazas de los insurgentes.

Sin embargo, los centros electorales en las zonas de mayoría suní estuvieron casi desiertos a lo largo del día, sobre todo en el denominado “triángulo suní”, corazón de la insurgencia en Irak, especialmente en Faluya, Ramadi y Beiji. En la zona capitalina de Azamiya, las cuatro mesas electorales no abrieron sus puertas, dijeron residentes.

ATAQUES SANGRIENTOS

A pesar de las medidas de seguridad especiales, la insurgencia emprendió sus prometidos ataques apenas dos horas después de abrirse los colegios electorales.

Nueve ataques suicidas sacudieron el país y segaron la vida de civiles y agentes de seguridad. Islámicos radicales que llevaban cinturones con explosivos amarrados a su cuerpo los hicieron detonar en centros de votación.

En uno de los ataques más letales, un hombre subió a un minibús que transportaba a votantes a una mesa electoral en Hila, al sur de Bagdad, e hizo detonar explosivos, muriendo junto con otras cuatro personas, dijo el ejército polaco.

Proyectiles de mortero fueron lanzados contra una urbanización chiíta en Bagdad. Otros proyectiles mataron a votantes en varios sitios de Balad, y Kirkuk, en el norte, y en Mahawil, al sur de la capital.

El día electoral fue sangriento para las tropas británicas, pues al menos quince de sus soldados habrían muerto en el accidente de un avión militar, ocurrido al norte de Bagdad, según informó la cadena pública BBC, citando fuentes castrenses, aunque esto no se ha confirmado oficialmente.

Si el Ministerio de Defensa confirmase esa cifra se trataría de la peor tragedia sufrida por las tropas británicas en Irak desde el 21 de marzo del 2003, cuando ocho militares de este país perdieron la vida al estrellarse un helicóptero.

AL QAEDA EN ATENTADOS

Un comunicado difundido en Internet, y atribuido al grupo del líder insurgente Abu Musab al-Zarqaui, se atribuyó la responsabilidad por varios ataques a centros de votación. El grupo Al Qaeda dijo que sus leones atacaron al menos cuatro centros de votación en Bagdad, entre ellos uno en la elegante urbanización de Mansour. No se pudo determinar la autenticidad del comunicado.

El grupo también se atribuyó un ataque a la Zona Verde, un enclave fortificado de Bagdad donde se hallan las sedes de la ocupación extranjera, como la Embajada de Estados Unidos.

En general, las elecciones fueron elogiadas por la comunidad internacional. El Presidente estadounidense, George W. Bush, las calificó como la voz de la libertad desde el corazón del Medio Oriente.

Un vocero de la comisión electoral dijo que casi todos los 5,200 centros de votación abrieron sus puertas a la hora indicada y el principal asesor de la ONU a la comisión electoral, Carlos Valenzuela, dijo que la afluencia parecía adecuada en la mayoría de los lugares.

VIENE LO MÁS DIFÍCIL

Irak logró realizar unas elecciones que pocos creían posibles, en medio de un clima de intimidación creado por fuerzas de la resistencia empeñadas en impedirlas. Pero ahora viene lo más difícil: formar un nuevo gobierno de coalición, elaborar una constitución y ganarse la confianza de la población. Lograr esos objetivos será difícil: la elección estuvo empañada porque muchos árabes sunitas acataron un llamado a boicotear los comicios y no participaron. (AP)

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