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¡Nicaragua volverá a ser República!
Este grito libertario, con que el doctor Pedro Joaquín Chamorro Cardenal convocó al pueblo nicaragüense a luchar contra la dictadura corrupta del somocismo, lo están reivindicando ahora las fuerzas democráticas que luchan contra la nueva dictadura —bicéfala, caudillista y corrupta— que se ha apoderado del país; y que sólo se diferencia de la somocista en que sus desmanes no los hace desde el Poder Ejecutivo, sino desde la Asamblea Nacional y otras instituciones del Estado.
En realidad, pareciera mentira, pero es cierto: 27 años después que el doctor Chamorro Cardenal fuera asesinado por quienes querían impedir que él continuara su lucha libertaria y evitar que un gobierno verdaderamente democrático sustituyera al somocismo; y 25 años y medio después que se derrumbó aquella oprobiosa dictadura, se vuelve a oír el grito de combate del doctor Chamorro convocando a las fuerzas democráticas de la nación, a alzarse contra el autoritarismo caudillista y la corrupción, para que Nicaragua vuelva a ser República.
El doctor Chamorro Cardenal proclamó que Nicaragua volvería a ser República, porque no lo era, pues el somocismo la pervirtió y la reemplazó con un Estado de corte medieval “chapiollo”; porque sometió el país a sus particulares intereses y lo gobernó a sangre y fuego, pervirtiendo las instituciones, saqueando el erario, apropiándose de los recursos nacionales, humillando a la nación.
Pero Nicaragua volverá a ser República, proclamó el doctor Pedro Joaquín Chamorro Cardenal e impregnó con su optimismo histórico y con su valor patriótico a toda la nación.
Para que hubiera en el país una verdadera República, según el doctor Pedro Joaquín Chamorro Cardenal, era necesario “restablecer el funcionamiento efectivo de los tres poderes, independientes el uno del otro; restablecer el derecho del pueblo a darse sus propios gobernantes. La limpieza en el proceso electoral, el entierro definitivo de las ideas dinásticas, la abominación de los caudillismos, de las casta privilegiadas y de los fraudes; y se debe incluir la reestructuración de nuestra justicia, que es quizás la parte más baja de nuestro metro moral”. (La Patria de Pedro, segunda edición, 31 de mayo de 1981).
El doctor Pedro Joaquín Chamorro Cardenal hablaba así de la Nicaragua de los años 30 hasta los 70 del siglo XX, que en realidad no era una República porque el sistema de gobierno imperante no tenía esos atributos que él acertadamente precisó. Y a pesar de que la dictadura somocista cayó en julio de 1979, las misma palabras del Mártir de las Libertades Públicas siguieron teniendo validez y volvieron a motivar a la nación, porque el régimen sandinista traicionó los ideales y objetivos democráticos del pueblo y en vez de establecer una república impuso otra dictadura partidista y personalista, que en muchos aspectos resultó peor que la anterior.
Y ahora, 27 años después del asesinato del doctor Chamorro, sus alentadoras palabras otra vez cobran validez, porque la República que a costa de grandes sacrificios fue establecida por votación popular en el año de 1990, ha sido traicionada en forma ignominiosa por las cúpulas codiciosas y corruptas de los partidos FSLN y PLC, y personalmente por sus caudillos, Daniel Ortega y Arnoldo Alemán, quienes han secuestrado a la nación y ejercen un poder maléfico desde las sometidas y desvirtuadas instituciones del Estado: Asamblea Nacional, Corte Suprema de Justicia, Consejo Supremo Electoral, Contraloría, Ministerio Público, Procuraduría de Derechos Humanos. Y si los ciudadanos se los permiten, dentro de poco, gracias a la reforma constitucional golpista, se impondrán también desde el Poder Ejecutivo.
Por eso es que la conmemoración del 27 aniversario de la muerte del doctor Pedro Joaquín Chamorro Cardenal constituye una ocasión propicia para llamar a la nación a sacudirse la modorra, a volver por sus fueros, a movilizarse en defensa de la institucionalidad democrática y a sacar del poder público a los caudillos y sus secuaces.
Ciertamente, así como según los literatos con motivo de su cuarto centenario Don Quijote cabalga otra vez por el mundo, el doctor Pedro Joaquín Chamorro Cardenal proclama hoy, de nuevo, que Nicaragua volverá a ser República.