Ezequiel Pérez
Es importante que Nicaragua dé un paso hacia adelante y no regrese al caudillismo. Como se ha visto últimamente, el Gobierno está promoviendo un diálogo nacional con las principales fuerzas políticas del país (PLC-FSLN). Pero el presidente Enrique Bolaños no debe olvidar que el pueblo de Nicaragua es la principal fuerza política y social, la mayoría que decide, y no obstante hasta el momento no ha sido tomado en cuenta por las cúpulas del PLC y del FSLN.
Es momento de convocar a un referéndum para que todos los ciudadanos nicaragüenses puedan expresar voluntariamente su opinión sobre las reformas constitucionales, sobre la libertad de expresión, la corrupción, el pacto liberosandinista, la situación sociocultural del país, etc.
Los diputados han pasado por encima de todos los ciudadanos que fueron a las urnas en las elecciones pasadas a votar por el candidato y el partido de su preferencia.
Los ciudadanos tenemos derecho de opinar y votar a favor o en contra de cómo los diputados están manejando la Asamblea Nacional, que más bien han puesto en zozobra a la población y en peligro la cooperación extranjera que desea apoyarnos, pues hasta el momento las decisiones políticas que dicen beneficiar a la población han sido sólo en provecho de unos cuantos políticos que deben responder por sus actos y no ampararse en la inmunidad para hacer lo que les parezca.