Noel Ramírez Sánchez
Para algunos sectores de la vida na-cional, cuando el Poder Ejecutivo se reúne con el Partido Liberal o con el Frente Sandinista, la reunión es caracterizada como “diálogo”, con una connotación positiva. Sin embargo, cuando el Partido Liberal se reúne con el Frente Sandinista, el mismo tipo de reunión es caracterizado como “pacto”, con una connotación negativa.
Siempre he abogado por el diálogo, la tolerancia y el consenso, respetándose los principios de la democracia y teniendo como objetivo tratar de mejorar la calidad de vida del pueblo nicaragüense, brindándole trabajo, salud, educación y seguridad ciudadana.
Durante la primera etapa de la transición política que se dio en Nicaragua, a inicios de la década pasada, la presidenta Chamorro hizo uso del principio de que en política “el que gana no lo debe ganar todo y el que pierde, no lo debe perder todo”. Así tomó la decisión de mantener en la jefatura del Ejército al general Humberto Ortega. A los confiscados, en lugar de regresarles sus propiedades, los indemnizó con bonos del Estado que les representaba una pérdida importante en sus patrimonios personales. Asimismo, desde entonces se estableció el nombramiento de muchos funcionarios de Estado por medio del voto calificado de la Asamblea Nacional. Muchos la criticaron por ello, pero ahora la gran mayoría le reconoce que sin esas decisiones, la transición a la democracia que hoy gozamos, tal vez no hubiera sido posible en ese momento.
Es ese mismo principio político, el que ahora las dos fuerzas políticas mayoritarias desean perfeccionar y con ello brindar a Nicaragua y a su pueblo, la posibilidad de gozar de la estabilidad de largo plazo que tanto necesitamos para superar de una vez por todas, los grandes problemas económicos y sociales que hoy enfrentamos. Brindémosle a Nicaragua esa oportunidad. Esto le podría dar al pueblo la tranquilidad que necesita y a los inversionistas nacionales y extranjeros una visión de largo plazo que sea predecible, lo cual es fundamental a la hora de invertir para producir, generar trabajo y combatir la pobreza.
Ojalá y algún día las reuniones entre el Presidente de la República y los líderes de las principales fuerzas políticas del país dejen de ser noticia y de crear suspenso, porque ya sean algo normal y cotidiano dentro de la vida política institucional de Nicaragua.
Diputado y directivo del PLC