Fernando A. Malespín Ferreti
Los dos caudillos, Ortega y Alemán, no contentos con la fortuna que han acumulado como consecuencia de su permanencia en el Estado, no conformes con el dominio absoluto que ejercen en los poderes Legislativo, Judicial y Electoral, en la CGR y Fiscalía General, pretenden perpetuarse en la conducción integral de la nación, y para ello es necesario perfeccionar el pacto reformando la Constitución.
Los dos caudillos aceptan el diálogo nacional para el mes de enero del 2005, y aspira el FSLN a ganar la presidencia de la Junta Directiva de la Asamblea Nacional y así asegurar la aprobación de las reformas en segunda legislatura y establecer un régimen parlamentarista.
Del diálogo nacional se esperan reformas sustanciales a la Constitución, pactadas por los caudillos, que despojarían al presidente Bolaños de sus poderes constitucionales.
¿Cómo parar legalmente las pretensiones del pacto? Obligando a la realización de un referendo por medio de una petición masiva respaldada por mas de 50 mil firmas de ciudadanos nicaragüenses.
Este año 2005 debe ser decisivo: diálogo nacional o referendo, que es el principio del fin del pacto oprobioso. Pido a Dios que ayude al cardenal Obando a apartarse de la politiquería, por el bien de Nicaragua y de la Iglesia Católica.