Edgardo Jiménez López
Don Herty Lewites es uno de los hombres más populares de Nicaragua, con gran potencial de llegar a ser Presidente. Pero tiene una ceguera política que se llama Daniel Ortega y Frente Sandinista.
Lewites cree que sin el permiso del caudillo no podrá aspirar más que a Vicepresidente de la República, y eso que como candidato de la Convergencia, no por el FSLN. ¿Por qué tanta lealtad que raya en servilismo? Se puede ser leal a un buen amigo, a su familia, a una organización de reconocida honestidad. Pero a un líder político no le veo razón.
Lewites ya está “corrido” de la organización roja y negra. ¿Será posible que la subordinación no lo deje ver más allá de sus narices? Yo no soy sandinista pero votaría por Herty Lewites fuera del sandinismo, porque es muy trabajador y puede traer muchos beneficios a Nicaragua. Así pensamos muchos.
Una buena fórmula podría ser Herty Lewites y Eduardo Montealegre, o viceversa. Ambos tienen capital político, pero fuera de sus respectivos partidos que tanto daño han hecho a Nicaragua.
Otra buena dupleta podría ser la del doctor José Antonio Alvarado con el doctor Alejandro Martínez Cuenca. Ambos está comprobado que son honestos y no tienen cola que les pisen.
Pensemos bien cómo vamos a votar los nicaragüenses en las próximas elecciones presidenciales.