Termina el año político del péndulo

Peter R. Bernal

Haré un repaso de los acontecimientos políticos, nacionales e internacionales, de este año que termina y que por el abanico de las filosofías políticas en juego puede ser calificado de “año del péndulo: porque en Europa las elecciones fueron hacia la izquierda mientras que en América vino de la izquierda al fundamentalismo en EE.UU., y de la derecha a la izquierda populista en América Latina.

Antes de entrar en lo político, John Zogby nos da una encuesta de popularidad en Nueva York entre los ya posibles aspirantes para el 2006 —para gobernadores— y para el 2008— precandidatos presidenciales. Entre los republicanos, el ex alcalde Rudy Guliani, aparece con un 69 por ciento de aprobación positiva y un 26 por ciento negativo, y el gobernador George Pataki aparece con un 59 por ciento a favor y 37 por ciento en contra. Por el lado demócrata el actual senador Charles Schumer se ha convertido allí en el político más importante con un 71 por ciento a favor y un 19 por ciento en contra, mientras que la ex primera dama y actual senadora Hillary Clinton tiene un 58 por ciento a favor y un 36 por ciento en contra. Es un ejercicio prematuro que revela que cuatro neoyorquinos pueden estar en el péndulo para el palacio estatal o la Casa Blanca.

La firma Gallup nos indica quienes han sido en las profesiones los considerados entre los más éticos y honestos en el 2004. En su momento esto pudiera afectar la política. En primer lugar enfermeras (79 por ciento), maestros elementales (73 por ciento), farmacéuticos y militares (72 por ciento), médicos (67 por ciento), policías (60 por ciento), ministros religiosos (56 por ciento), jueces (53 por ciento). Entre los últimos en las encuestas están reporteros televisivos o de periódicos, empresarios y miembros del Congreso. ¡Cuidado congresistas! Promedian sólo el 20 por ciento. Pues bien, abogados (18 por ciento), publicitarios (10 por ciento) y vendedores de automóviles (9 por ciento) están en peores condiciones: el fondo del barril.

Pero me interesa un péndulo netamente político en el que se reflejan tendencias como las anteriores, aunque con incidencia en el ambiente electoral. He tomado del 2004 algunos de los comicios más representativos en el globo. Todo comenzó un 19 de enero en el pequeño Estado de Iowa, EE.UU., que prácticamente dejó selladas las primarias demócratas favoreciendo al senador John Kerry frente a quienes parecían más populares que el (léase sobre todo Howard Dean y Richard Gephardt). En los republicanos no hubo sorpresas.

En Europa, el 14 de marzo, tres días después de los atentados terroristas en la estación Atocha de Madrid, la centro-izquierda triunfó con el PSOE llevando a José Luis Rodríguez Zapatero. Sin embargo, en viaje a la geografía de América Central, el progresista Torrijos gana la Presidencia de Panamá y en El Salvador el centro-derecha se anotó un rotundo éxito con la elección del joven empresario Tony Saca, de Arena, a pesar de la fatiga del continuismo partidista. Paradójicamente, el 15 de agosto en plebiscito revocatorio prevaleció en Venezuela, el presidente de una izquierda llamada populista o bolivariana, Hugo Chávez Frías, desconcertando a Raimundo y todo el mundo. Rumbo al sur, el 31 de octubre, en la República Oriental del Uruguay otra sorpresa. Venció a los tradicionales rojos (colorados) y blancos (nacionales), el Frente Amplio con el populista doctor Tabaré Vázquez.

Pasemos al Caribe. El 2 de noviembre se efectuaron elecciones para gobernador en Puerto Rico donde todavía se cuentan los votos ante la inicial ventaja de “la pava” (populares) con su candidato Aníbal Acebedo que por estrecho margen parecía ganarle a “la palma” en la figura del popular ex gobernador doctor Pedro Rosello del PNP. Todavía no se conoce quien tomará posesión en la patria de los “dos Luises” (Muñoz Marín y Ferré) donde se efectúan las elecciones más reñidas y alegres del mundo. De regreso al norte, el mismo día, en la elección presidencial estadounidense, comentada en mi artículo anterior como “las tres G”: de “God” (Dios), “Guns” (armas) y “Gays” (homosexuales), se reelige al ganar los 20 votos electorales de Ohio, el presidente George W. Bush (R), gracias a la gran votación de la derecha religiosa.

Cinco días después comicios municipales en Nicaragua, en los cuales el principal triunfo se lo anotó el Frente Sandinista y la Convergencia de pequeños partidos que lo apoyaron para obtener la Alcaldía de Managua y las principales ciudades. El PLC, la Alianza, la Resistencia y otros, se anotaron algunas victorias locales, pero la división del 60 por ciento del voto no sandinista y un abstencionismo del 53 por ciento son advertencias en este “aldabonazo” centroamericano. ¿Buscará alguien nuevo ese 53 por ciento?

Finalmente, nos vamos lejos: Ucrania, un país rodeado de antiguas repúblicas socialistas soviéticas. Cualquier parecido es pura coincidencia. Se convocan nuevas elecciones después de una polémica “victoria” gubernamental y asuntos tan raros como un posible envenenamiento, desfiguración de rostro, etc. Nada, como en los mejores tiempos de la KGB.

Un año interesante. El péndulo se ha movido a la izquierda, centro-izquierda, centro-derecha, fundamentalismo religioso, etc. En fin, “dulces para todos”. Esperemos que el 2005 sea de reflexión.

El autor es analista internacional.

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