Ivonne Lacayo de Fiallos
Algunas personas dicen que mi esposo Alejandro Fiallos, candidato para Alcalde de Managua por la Alianza por la República, es confrontativo. Si denunciar la corrupción, atacar a los corruptos y mantener un carácter firme a costa del encarcelamiento injusto que sufrió hace unas semanas y que hoy aún ronda sobre su cabeza es ser confrontativo, entonces sí lo es. Él enfrenta a los dos poderosos caudillos con entereza, carácter y valentía.
Algo puedo decir: es un hombre muy honesto. Muchos se quedan callados frente a la corrupción o se hacen de la vista gorda y, peor aún, cobran por su silencio. Otros, como Alejandro, la denuncian. Por eso son acusados de confrontativos. Pero él no va a callar, ni será indiferente ante lo que estamos viviendo.
¿Qué tiene Alejandro Fiallos para ganarse el respeto y cariño de todos los trabajadores y sindicatos en las instituciones y empresas donde ha laborado, siendo tan confrontativo? Alejandro dice lo que piensa, sin importarle quedar bien o mal con nadie. Defiende desde su corazón sus ideales, no acepta nada que pueda empañar sus principios morales. Tiene una elevada ética profesional porque así se lo enseñaron sus padres. Nadie mejor que yo, su esposa por 27 años, quien también recibí esa misma doctrina de mis padres, como testigo de esa honorabilidad, honestidad y dignidad. Ambos hemos preferido pasar dificultades y angustias antes de tocar dinero ajeno. Nos sentimos orgullosos de inculcar esos principios a nuestros hijos, como la herencia más valiosa.
Hay gente sin escrúpulos que lo atacó cuando optó por ser candidato a Alcalde. Lo acusan para empañar su imagen, porque lo consideran una amenaza para sus intereses personales y políticos. Lo hacen con la famosa foto en una piscina; con eso lo que se demuestra es que miles de nicaragüenses confiamos nuestro voto a alguien que creímos que iba a trabajar para sacar adelante el país y fuimos traicionados por personas enfermas de poder. Con mucho orgullo puedo decir que Alejandro fue el primero en denunciar cuando esas personas se dejaron llevar por sus ambiciones de riqueza. Allí él decidió salirse de la piscina. ¡El agua todavía estaba limpia! Salió sin mancha alguna y se alejó con dignidad.
Sé que los otros candidatos a alcalde tienen buenas intenciones pero Alejandro Fiallos es diferente porque posee el conocimiento sobre municipalidad y la experiencia que lo acredita como tal; y porque no se debe a ningún caudillo para cumplir sus promesas. Para él los managuas son primero. No será un alcalde de escritorio, su carácter se lo impide, seguirá visitando cada rincón de nuestra capital para ayudar a la gente necesitada, promoviendo el deporte y generando empleos y viviendas dignas.
Alejandro Fiallos no está solo, representa a un grupo de personas de diferentes partidos que han formado una Alianza donde todos comparten los mismos ideales y honestidad. La Alianza por la República (Apre) promoverá un cambio justo para beneficio de todos por igual. Es la única opción política que no representa a nadie más que al pueblo. Podemos este 7 de noviembre acabar con pactos que sólo daño nos hacen. Llamo a reflexionar y que en la intimidad de las urnas depositemos nuestro voto en la casilla 10. Dios y la Virgen están con nosotros; confiemos en Alejandro Fiallos, démosle la oportunidad.
Yo no soy política, pero como esposa de Alejandro Fiallos puedo afirmar: Jamás hace una promesa que no cumple. Pregunten a quienes lo conocen. Alejandro cumple lo que promete. Es mi deber votar y lo haré como ciudadana, no como esposa. Por eso votaré por alguien que me ha demostrado que cumple con su palabra y le importa su pueblo. Votaré por un hombre de sólidos principios y honesto: Alejandro Fiallos.
La autora es esposa de Alejandro Fiallos, candidato a Alcalde de Managua.