Desarrollo del Milenio y Salud Pública

Henry Espinoza Nicaragua*

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Desarrollo del Milenio y Salud Pública


Henry Espinoza Nicaragua*




Los Objetivos de Desarrollo de Milenio (MDG, por sus siglas en inglés) representan un reto especial para Nicaragua y la mayoría de países de las Américas, por los grandes niveles de desigualdad en las condiciones de vida de sus habitantes. Aquí viven, en ocasiones lado a lado, los extremos de la riqueza y la pobreza. Las desigualdades son agravadas por factores como el origen étnico/raza, la condición de género y la situación geográfica.

La relevancia de los MDG con respecto a la salud está ligada a la búsqueda de la justicia social. Los MDG son relevantes porque se proponen dentro del debate mundial actual que plantea la disyuntiva entre la promoción y protección de la salud, derechos humanos fundamentales por parte del Estado versus el paradigma económico mundial que demanda una disminución sustancial de las regulaciones estatales a todo aquello que puede ser sujeto de libre comercio y libre de subsidios (por ejemplo medicamentos, pruebas de laboratorio, servicios médicos, entre otros).

No obstante, los MDG representan una oportunidad mundial única para corregir los efectos de la injusticia social en la salud de personas y poblaciones enteras que permanecen excluidas, viviendo sin las condiciones básicas indispensables para la vida (por ejemplo, el agua potable). Los MDG condensan en una forma práctica y focalizada los compromisos previos acordados por las naciones del mundo sobre el tema del desarrollo humano. Estos compromisos fueron acordados en varias conferencias auspiciadas por las Naciones Unidas en los últimos decenios, incluyendo la Cumbre Milenaria del 2000 en Nueva York. La finalidad última de los MDG es corregir el hambre persistente y la pobreza causada por el desajuste del poder entre y dentro de las naciones ricas y pobres.

Los MDG son para el Ministerio de Salud de Nicaragua y su Política Nacional de Salud 2004-2015, una nueva oportunidad para obtener recursos y llamar a la creación de alianzas nacionales e internacionales que trabajen en temas que atañen directamente a la salud de las/os nicaragüenses. Varios de los objetivos e indicadores propuestos en los MDG están relacionados con la necesidad de reducir el hambre, corregir las disparidades de género, mejorar la salud de la mujer, y además trabajar sobre la amenaza mundial que representa la pandemia de VIH/sida y dar atención a los ya afectados. No obstante, alcanzar los MDG exigirá compromisos concretos de parte de las sociedades y gobiernos, especialmente si se considera a la salud como un bien público, del cual nadie puede estar impedido de alcanzar, es decir excluido.

El reto no puede ser menos para nuestros gobernantes, en particular en este momento en el que los sistemas de salud y las estructuras del Gobierno están reformándose e integrándose con un énfasis en la definición de sus mecanismos de financiamiento. Estas reformas muchas veces no nacieron o no han sido exactamente la respuesta a las necesidades priorizadas por el sistema o el país, sino que responden a una agenda más amplia, de preparación de las naciones para la eventual entrada a un proceso irreversible de globalización económica.

* El autor es Máster en Salud Pública

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