Hervé LionnetESTOCOLMO/AFP
Dos investigadores estadounidenses, Richard Axel y Linda B. Buck, fueron recompensados este lunes con el Premio Nobel de Medicina por sus trabajos pioneros sobre el olfato, uno de nuestros más enigmáticos sentidos, que nos ayuda a vivir y a disfrutar de los sutiles placeres de la vida.
Richard Axel, de 58 años, y Linda B. Buck, de 57, fueron premiados por sus descubrimientos sobre el sistema olfativo, un dominio en el que los investigadores estaban un poco atrasados con respecto a los estudios de los otros sentidos, anunció el lunes el instituto Karolinska que otorga la recompensa.
“El olfato fue durante mucho tiempo el más enigmático de nuestros sentidos. No se comprendían los principios básicos para reconocer y recordar aproximadamente 10,000 olores”, explicó la Academia en su comunicado.
“Los laureados con el Premio Nobel de Medicina este año han resuelto ese problema en una serie de estudios pioneros que han aclarado el funcionamiento del sistema olfativo”, añadió el instituto Karolinska.
“Ellos han descubierto una gran familia genética, compuesta de 1,000 genes diferentes (3 por ciento de nuestros genes) que actúan en un número equivalente de tipos de receptores olfativos. Dichos receptores están situados en el receptor olfativo de las células que ocupa un pequeño lugar en la parte alta del epitelio nasal y detecta las moléculas odorantes inhaladas”, añade el comunicado.
“Cada célula especializada en la detección de olores sólo posee un tipo de receptor odorante, el cual sólo puede detectar un número limitado de sustancias odorantes. En consecuencia nuestras células olfativas están muy especializadas en algunos olores”, resume la academia.
Los descubrimientos de los profesores Axel y Buck subrayan la importancia del sistema olfativo en la calidad de la vida y en el sentido del gusto.
“Un buen vino o una fresa bien madura nos ayudan a detectar calidades que consideramos como positivas”, añade el instituto, recordando que un olor singular puede desatar recuerdos antiguos, como lo demuestra el escritor francés Marcel Proust cuando evoca las magdalenas de su niñez.
El bioquímico estadounidense Richard Axel aseguró que le gustaría donar su premio en efectivo para obras de caridad. Axel, premiado este lunes con el Nobel de Medicina, recibirá un premio de 1.1 millones de euros (1.3 millones de dólares) y declaró que quiere destinarlos para ayudar a otras personas.
“Me gustaría encontrar una obra de caridad que esté a tono con el espíritu del premio”, señaló Axel (del Instituto Médico Howard Hughes de la neoyorquina Universidad de Columbias) a la prensa en California.