Leonel Marín*
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Pobreza y descaro
Leonel Marín*
Pobreza es la falta de medios económicos para vivir de una manera elemental y decente con el objetivo de desarrollar una actividad determinada. La clase media y baja sufre un alto desempleo debido a factores externos e internos. Además, todos los nicaragüenses cargamos con una alta deuda interna y pesada deuda externa.
Nicaragua no debería estar sumida en la miseria ya que posee abundantes recursos naturales y humanos. Somos más pobres por la odiosa herencia sandinista de 12 mil 500 millones de dólares y la nefasta corrupción del doctor Alemán.
Mientras los sandinistas no paguen la costosa piñata, se repatrien los millones de dólares robados al pueblo, y existan megasalarios y monopolios, siempre va a haber pobreza. La pobreza se puede combatir o disminuir, pero no imposible erradicarla. Por ejemplo, el doctor Luis Durán, funcionario del período Alemán, ganaba 20 mil dólares mensuales en el programa de combate contra la pobreza. ¿Cómo se combate la pobreza con megasalarios, viáticos, estipendios, prebendas, camionetonas asignadas y gasolina a magistrados, contralores, ministros y diputados? Mientras haya tanto cinismo y descaro en la mayoría de los políticos, siempre habrá pobreza para las grandes mayorías y riquezas para una minoría elitista en los poderes públicos.
Se debería crear un fondo contra la pobreza a base de la reducción de megasalarios y megapensiones vitalicias. A la mayoría de los políticos en Nicaragua sólo les interesa su bienestar y lucro personal, mientras los pobres se debaten en la extrema pobreza. Experimentamos en la década perdida que con demagogia y populismo no se combate a la pobreza más bien la agudiza.
Por otro lado, el descaro es la falta de vergüenza e insolencia. La cúpula sandinista ataca al Gobierno del ingeniero Bolaños por radio y televisión, hablan en contra de la corrupción (que son los menos indicados), y dicen que el presidente Bolaños debe respetar la independencia de los poderes y no inmiscuirse en otro poder del Estado, cuando el diputado Ortega lo ha hecho queriendo mangonear y manosear al Poder Judicial.
Los sandinistas han roto el récord Guiness en cinismo, descaro y desfachatez. Recientemente, Daniel Ortega acusó a los empresarios privados de “corruptos y buitres”. Esto significaría que los microempresarios, pequeños y medianos productores o empresarios somos supuestamente corruptos. Si un empresario o funcionario público es corrupto no significa que la empresa o institución sea corrupta.
La corrupción hay que combatirla venga de donde venga: el enriquecimiento ilícito de la cúpula sandinista y la piñata rojinegra es corrupción. Además, los sandinistas que violaron los derechos humanos, torturaron, confiscaron, piñatearon y asesinaron, campantemente andan libres en las calles gozando lo mal habido. Ahora son contralores, diputados, magistrados, alcaldes, concejales, empresarios, potentados, finqueros, etc. ¡Qué descarados! ¡Pobre de Nicaragua!
* El autor es Administrador de Empresas