Alex y Saúl Centeno Roque. El primero está sentenciado a siete años de prisión, pero goza de constantes permisos para permanecer en su casa o para viajar a Matagalpa y Jinotega, donde se rumora está levantando los pedazos del imperio que llegó a construir. Su hermano Saúl está prófugo de la justicia.

Los Centeno estafa sobre estafa

Los hermanos Centeno Roque y quienes estaban detrás de ellos,dieron al país una gigantesca cátedra sobre cómo quebrar un banco, estafarlo una y otra vez, conseguir 1,500 créditos para “fantasmas”, hacer crecer el país en 50 mil manzanas de café oro y hasta crear una “propiedad de dos pisos” Jorge Loáisiga Mayorga Este 7 de […]

  • Los hermanos Centeno Roque y quienes estaban detrás de ellos,dieron al país una gigantesca cátedra sobre cómo quebrar un banco, estafarlo una y otra vez, conseguir 1,500 créditos para “fantasmas”, hacer crecer el país en 50 mil manzanas de café oro y hasta crear una “propiedad de dos pisos”

Jorge Loáisiga Mayorga

Este 7 de agosto se cumplieron cuatro años de la quiebra del Banco Intercontinental (Interbank). El saldo de las cuentas sigue siendo negativo para el Estado: 2,916.5 millones de córdobas en pérdidas totales por créditos no recuperados.

A esto se agregan 17 juicios, impulsados por la Junta Liquidadora, de los cuales sólo dos personas están “semi detenidas”: Alex Centeno Roque, quien sale constantemente del penal de Tipitapa y José Félix Padilla, el gerente general del Interbank, quien está bajo arresto domiciliar por razones de salud.

La Junta Liquidadora, a la cual le quedan escasos dos meses de vida, liquidó activos por 710.15 millones de córdobas, que incluyen unos 18 millones de dólares en efectivo y propiedades que entregaron al Banco Central de Nicaragua. De eso la Junta liquidadora gastó 88.23 millones de córdobas en salarios, pago de abogados penalistas, investigadores y gastos operativos. Aproximadamente un 12 por ciento de lo recuperado.

LA FRUSTRACIÓN

La mayoría de las propiedades que los hermanos Alex, Saúl y Albin Centeno Roque entregaron en pago al banco como parte de la garantía que habían puesto por los 75 millones de dólares que recibieron en créditos, estaban ocupadas por campesinos, no eran de ellos o ya estaban hipotecadas o embargadas a favor de otras sociedades y otros bancos.

Uno de esos casos es la empresa Camaronera Export S.A. (Camexsa), la cual fue puesta en garantía a favor del Interbank por Rufino Martínez Arauz, presidente de la junta directiva y representante legal de Camexsa, una de las empresas de los Centeno que pertenecía al Grupo Consorcio Comercial Agropecuario S.A. (Consagro).

Martínez cedió los derechos de explotación camaronera a Interbank y constituyó hipoteca de primer grado sobre las mejoras construidas en un lote de terreno ubicado en la zona de Los Playones de Catarina, municipio de El Viejo, jurisdicción del departamento de Chinandega. Eran 100 hectáreas de tierras que contenían mejoras para el cultivo de camarón, en virtud de una concesión autorizada por el Ministerio de Economía y Desarrollo, Dirección de Medepesca, emitida en diciembre de 1997, por un período de 20 años, prorrogables.

La cesión de derechos de explotación fue suscrita en marzo de 1998 ante los oficios notariales de la abogada Lidia Magdalena Duarte Guillén y vuelta a ceder en la escritura número 37 del abogado Francisco López Pérez, en una ampliación de garantía que suscribieron los Centeno con Padilla, el 31 de julio de 2000, ocho días antes del derrumbe de la institución financiera.

“Esa camaronera no la dieron en pago al Interbank, sino que se la dieron en pago al Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE). Ellos le debían al Interbank y al BCIE, la tenían hipotecada con los dos bancos, pero le quedó al BCIE y ellos nos reconocieron una suma, creo que fueron 200 mil dólares”, explicó el presidente de la Junta Liquidadora de lo que queda del Interbank, Rodolfo Delgado.

GOLPE MAESTRO

En esa misma escritura de ampliación de garantía, suscrita por los Centeno a favor del Interbank, se incluía una hipoteca sobre el terreno donde se encontraba y funcionaba el Beneficio de Café conocido como Agresami (Agropecuaria Renacer de San Miguel), de 20 manzanas de tierra, situado en la comarca Quebrada Honda, jurisdicción del departamento de Matagalpa.

Sin embargo, el Interbank no logró hacer efectiva esa hipoteca porque el mismo fue cedido a la empresa Fininsa Panamá S.A., y ésta a su vez lo arrendó a otra empresa llamada Bankoffee Corporation S.A., según investigaciones que LA PRENSA hizo en el Registro de la Propiedad de Matagalpa.

Fininsa Panamá es una sociedad panameña creada como parte del Grupo Financiero del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), que maneja el diputado sandinista Bayardo Arce Castaño.

Fininsa Panamá también era accionista del Interbank. Hasta su quiebra tenía aproximadamente 98 mil 313 acciones. Arce representaba las acciones que la sociedad panameña tenía en el quebrado Interbank.

Los directores de Fininsa eran, por aquel entonces, Javier Bone Pantoja, ex accionista del Interbank; y el presidente de la misma era Ricardo Bonilla, quien desempeñaba el cargo de tesorero.

Fininsa pagó, a través una oscura operación financiera, tres millones de dólares que adeudaba al banco, la Sociedad Agropecuaria Renacer de San Miguel (Agresami), perteneciente a los hermanos Centeno Roque, señalados de haber quebrado el banco, según un informe de auditoría de la Junta Liquidadora de Interbank.

El beneficio, conocido como Agresami y que estaba puesto en garantía para respaldar créditos hasta por 75 millones de dólares que el Interbank había otorgado a los Centeno, pese a estar hipotecado, fue “vendido” en un millón de dólares en noviembre del 2000, por Saúl Centeno Roque tres meses después de la quiebra del banco, a la sociedad Agroindustrial Quebrada Honda S.A. Así consta en escritura notariada por la abogada Walia María Valladares Paguaga el 27 de noviembre de 2000.

Posteriormente el beneficio fue dado en pago el 26 de abril del 2001 a Fininsa, por Fulvio Castillo, en representación de la Sociedad Agroindustrial Quebrada Honda S. A. Lo anterior consta en escritura autorizada por la notaria Ivonne Astrid Cruz Pérez.

La dación en pago era por 26.6 millones de córdobas, equivalentes a dos millones de dólares, “en concepto de empréstito con dicha entidad financiera”. En mayo del 2001 se inscribió en el Registro de Matagalpa a favor de Fininsa.

Posteriormente el Beneficio Agresami fue dado en arriendo a Bankoffee Corporation S.A., según consta en asiento 9037-A, folios 210 y 211 del tomo 605, en el que se señala que el contrato fue suscrito por Ricardo Bonilla Castañeda, en representación de Fininsa Panamá y José Bernard Pallais Arana, representante de Bankoffee Corporation S.A. mediante escritura número 117 del notario Guillermo Áreas Cabrera, del 8 de octubre de 2001.

Luego, en mayo del 2002, Alberto Blandón Acevedo, en representación de Fininsa, cedió los derechos sobre el beneficio a la sociedad Promotora de Empresas Sociedad Anónima (Promesa), representada por Julio Eduardo Medina Espinosa, según consta en la escritura número 16 autorizada en Managua, por la notaria Tania Valentina Montiel Guerrero. La cesión del beneficio “con todo lo anexo y conexo” fue por 200 mil córdobas.

El 23 de mayo de 2003 hicieron una modificación al contrato de arriendo, dejando como nuevo arrendador a la Sociedad Promesa.

El presidente de la Junta Liquidadora del Interbank, Rodolfo Delgado, dijo desconocer toda la operación relacionada al caso Agresami.

REVOCANDO “PAGOS”

Otro caso que explicó Delgado, es el de un lote de terreno ubicado en las cercanías de la pista Jean Paul Genie, entregado en pago al antiguo Interbank, antes de la quiebra, por un valor de 1.9 millones de dólares.

Sin embargo, según los registros de la Alcaldía de Managua, ese terreno pertenece al Estado. Había sido indemnizado en los años 70 porque desde esos años estaba planificado que por ahí pasaría una carretera.

“Le dieron al banco un terreno en la pista. Nosotros lo tuvimos que rescindir porque resultó que era del Estado, según nuestras averiguaciones y las explicaciones que nos dieron en la Alcaldía de Managua”, precisó Delgado.

El presidente de la Junta Liquidadora agregó que otra de las propiedades que los Centeno le “entregaron” al quebrado Interbank, es la Hacienda La Flor, ubicada en Morrito, San Carlos, Río San Juan, un inmueble de unas tres mil manzanas de tierras.

“Esta propiedad la entregó Alex Centeno. La dio en pago por intermedio de otra persona, pero resultó que esta propiedad estaba invadida por centenares de familias que no pudimos sacar. Era imposible negociarla, venderla o entregarla en pago a los acreedores. Nadie la quería. Se tuvo que rescindir o invalidar el contrato por el que nos la había entregado Alex Centeno, de tal manera que los créditos, unos cincuenta, que habíamos cancelado con la entrega de esa propiedad, los reincorporamos a la cartera de deudas no pagadas”, indicó el Delgado.

Igual ocurrió con la finca llamada Anexo La Flor, que era una propiedad que los Centeno entregaron en pago, pero también estaba invadida. Se trataba de una propiedad de más de mil manzanas.

Otro de los intentos de los Centeno de estafar por segunda vez al Interbank, fue la “entrega en pago” de la hacienda Miraflores, ubicada entre el kilómetro 14 y el 18 de la carretera a la Laguna de Xiloá, en Managua. La finca posee una mina de arena valorada en unos 20 millones de córdobas.

Pero esa propiedad es un inmueble en posesión y dominio de Nevardo Argüello y su familia, que al mismo tiempo está en litigio con Mario Delgado, quien ha demandado a Argüello en los Juzgados hasta por la vía criminal.

“Con Miraflores había un pleito entre un señor de apellido Delgado, con otro de apellido Argüello, pero los Centeno nos la habían dado en pago y cuando vamos a tomar posesión, nos llevamos la sorpresa de que la propiedad no era de ellos”, precisó Rodolfo Delgado, presidente de la Junta Liquidadora del Interbank.

“No hay una sola propiedad, de éstas que los Centeno entregaron en pago, que no haya tenido un pelo en la sopa. Todas fueron peleadas en juicios”, expresó Delgado.

(Con la colaboración de Eduardo Martínez, Noelia Sánchez y Alina Lorío).

CASOS DE RIPLEY

La finca El Socorro es una propiedad que dio en pago Alex Centeno a la Junta Liquidadora del Banco Intercontinental (Interbank), a través de Alejandro Peñé, un abogado de Carazo, quien supuestamente tenía una relación de negocios con Alex Centeno.

Sin embargo, pese a que Peñé entregó físicamente el inmueble, después dijo que no había firmado ningún poder para que se entregara la propiedad al banco.

“Él se presentó en el Juzgado donde se tramitó ese juicio y declaró que nunca había firmado, aún cuando él mismo llegó a entregar la propiedad físicamente”, relató Rodolfo Delgado, presidente de la Junta Liquidadora del Interbank.

Otro caso que relató Delgado, de cómo los Centeno engañaron a la Junta Liquidadora, es el de la finca conocida como La Esperanza, ubicada en las cercanías de Matagalpa, la cual fue “entregada” por los Centeno al Interbank, pero un grupo de ex contras y ex militares ocuparon la propiedad y empezaron a lotificarla.

“Y no sólo eso, sino que sacaron un título supletorio que un juez les dio, de una propiedad que ya estaba inscrita en el Registro; lo inscribieron como nuevo y ahora lo están vendiendo en lotes. La lotificación se llama Sor María Romero. Pero esa propiedad se la pasamos al Banco Central de Nicaragua (BCN) para que ellos continúen el juicio que inició la Junta Liquidadora del Interbank”, expresó Delgado.

“Aquí han pasado cosas de cosas. Esto es de Ripley. No sé qué pasa, pero el Estado es como pasivo ante los hechos delincuenciales. Hay una reacción tardía”, precisó el funcionario.

PASARON AL BCN

Las propiedades que terminaron en manos del Banco Central de Nicaragua, son las siguientes:

Beneficio de Café Bencasa ubicado en un lote de terreno de 390 manzanas de tierra en la Comarca Mata de Campo, jurisdicción de Chagüitillo, municipio de Sébaco. Se trata de un beneficio seco con maquinaria electrónica, según los Centeno Roque, preparado para procesar 350,000 quintales oro de café, ofreciendo los granos de variedad Caribe, Segovia, SHG, Maragogipe, Good Washed, Stock Lot.

La Planta de Ajonjolí de Posoltega o Planta Descortezadora Conagra Sesame, única empresa que hasta el 2000 estaba certificada internacionalmente para la producción de ajonjolí orgánico en Nicaragua. Ahí se acopiaba el grano que se producía en la zona de Occidente.

El Ingenio Benjamín Zeledón, ubicado en Nandaime, Granada. Formaba parte de los bienes de los Centeno y fue embargado en garantía por la multimillonaria deuda que tenían los Centeno con el Interbank. El Javier Guerra Báez fue valorado por 20 millones de dólares por los peritos bancarios.

Finca Los Ranchos, un lote de terreno compuesto de 170 manzanas, ubicado en Los Ranchos, jurisdicción de Telpaneca, departamento de Madriz. Fue dada en pago al Interbank por Armando Ramírez Gutiérrez, en representación de Agropecuaria San Alejandro, junto a otras fincas por un millón de dólares, en agosto del 2001.

El Limón, propiedad ubicada en el municipio de Telpaneca, jurisdicción del departamento de Madriz, con una extensión de 1,181 manzanas. Agropecuaria San Alejandro la entregó al Interbank en pago de un millón de dólares. Consta en testimonio de escritura pública otorgada en Managua el primero de marzo del 2001 y presentada en Somoto en mayo del 2003.

Hacienda Cañas Gordas o Centro de Mejoramiento Genético, ubicado en Rivas: dos lotes de 608 manzanas, incluyendo instalaciones, infraestructura y mejoras en general. Fue entregada al Interbank por un monto de cuatro millones 800 mil dólares para cancelar total o parcialmente las deudas contraídas con esa institución financiera. Posteriormente fue cedida por Interbank al Banco Central de Nicaragua, como el resto de casos.

PROPIEDAD DE DOS PISOS

“El caso de la hacienda San Antonio, en Chinandega, era una verdadera estafa. Era una propiedad que los Centeno entregaron en pago por las deudas que tenían con el Interbank, pero resultó que la misma no existía, sino que estaba montada sobre otra finca; era, pues, una finca de dos pisos. Igual que en muchos de los casos la tuvimos que rescindir, no aceptarla como pago”, expresó el presidente de la Junta Liquidadora del Interbank, Rodolfo Delgado.

Nacionales

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí