Los jugadores se preparan

Emilio Álvarez Montalván

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Los jugadores se preparan


Emilio Álvarez Montalván




Al iniciarse la segunda parte del período presidencial del ingeniero Enrique Bolaños, empiezan a tomar posiciones estratégicas aquellos factores de poder que jugarán directa o indirectamente en el tablado político.

Esta vez considero a tres de ellos, cuyos recientes movimientos revelan un plan a implementar coordinadamente. Me refiero al cardenal Obando y Bravo, al comandante Daniel Ortega y al ex presidente Arnoldo Alemán. El primero usando el capelo político que le tolera nuestra cultura política, trata de contar con un nuevo Gobierno que le restituya el estatus de que gozó durante períodos presidenciales anteriores (excepto el decenio 1980-89). Inició su contribución con la homilía del 19 de julio en la Catedral. Si bien criticó, aunque de soslayo, los errores sandinistas, su principal insistencia fue —empleando metáforas— abogar por el perdón (léase amnistía al ex presidente Alemán)

El segundo miembro del trinomio, Daniel Ortega, está obsesionado por regresar a la Presidencia que ejerció dictatorialmente durante diez años consecutivos. Sin embargo, convencido del daño que le produjo haber confrontado a la jerarquía católica, le pide perdón en una solemne ceremonia buscando remover cualquier contradicción con la Iglesia. Fue una conciliación avalada por Roma. Quienes se extrañen de esa aproximación deben comprender que Su Santidad Juan Pablo II, quien ya no tiene que predicar un anticomunismo, necesita acercarse a las izquierdas como balance al unilateralismo atribuido a Estados Unidos, campeón del “capitalismo salvaje”. En esa forma el Vaticano cuida su prestigio de árbitro mundial.

El tercer factor de poder es el ex presidente Arnoldo Alemán, quien a pesar de su confinamiento conserva el control del PLC. Como es natural, su objetivo es por ahora su traslado a El Chile, como antesala a su liberación, contando con el FSLN que controla el Poder Judicial, aunque requiere el aval moral del Cardenal. Además, apetece del FSLN los votos para armar la jugada clave. Mantiene mientras tanto sobre el gobernante la espada de Damocles de los supuestos delitos electorales.

Falta precisar el tinglado donde actuarán los mencionados actores, que es precisamente el que están armando. Ellos necesitan aprovecharse de los apuros del Poder Ejecutivo para justificar una ruptura del orden constitucional, alegando incapacidad de aquél para resolver graves asuntos de Estado. Me refiero a los fallos insólitos de la Corte Suprema de Justicia que manda pagar al Gobierno ingentes sumas que lo quebrarían, o lo ponen en desobediencia. Es éste el pretexto que buscan para declarar al país ingobernable y proceder a sustituir al Presidente, ya sea por renuncia ante el acoso y aislamiento, o reemplazarlo por el mecanismo de una constituyente.

El trabajo de Ortega dentro del grupo es proponer un “borrón y cuenta nueva”, mientras propone sustituir el actual sistema de gobierno con una “democracia participativa”, contando con el PLC.

En efecto, las últimas sentencias de la Corte Suprema de Justicia y tribunales menores, tanto en materia financiera como política, son escandalosas Es una lista que mantienen abierta y que incluye la condena a Iniser para que pague a Agroinsa; la devolución a Robelo del Beca; que el Bancentro indemnice a Haroldo Montealegre decenas de millones de dólares. Además de los casos pendientes de la Yesera de Luis Raúl Cerna y últimamente revertir la quiebra del Banco del café y el Banco Sur. A esta agenda habría que agregar la postergación del sistema paralelo del Seguro Social presidido por Ramiro Sacasa, quien está en dificultades para justificar una costosa organización que no tiene trabajo que desempeñar, mientras la banca privada le reclama la inversión realizada. Y en cuanto al área judicial, los sobreseimientos de Byron Jerez y Jorge Solís…

Frente a este ominoso paisaje el sector democrático no tiene ningún plan y además sigue dividiéndose. Por otra parte observo que el presidente Bolaños se mantiene a la defensiva. Su conveniencia es denunciar esa conspiración que fraguan los tres actores mencionados y demostrar que las graves tribulaciones del Seguro Social tienen una larga historia cuyo epicentro fue la administración sandinista.

En el fondo todo lo que se observa es producto de las mafias heridas que están pasándole la cuenta al presidente Enrique Bolaños, por haber iniciado su lucha contra la corrupción, que debió continuar sin descanso, sin que le temblase la mano.

A su vez el liberalismo permanece en un sopor culpable, en vez de liderar una nueva alianza de gente honrada y patriótica, liberada de los dos caudillos.

* El autor es analista político.

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