- Dicen que el alcalde cometió el error de despedir a los trabajadores, ocupando gran parte de su tiempo en juicios laborales, en vez de trabajar a favor de la población
ESTELI.- La decepción del agricultor Juan Simón Videa es evidente, tras afirmar que su comunidad llamada Tierras Blancas, al sur del municipio de Pueblo Nuevo, se encuentra en total abandono desde hace 30 años. “Ningún alcalde nos ha llevado el progreso al poblado”, señala.
“No tenemos agua, energía eléctrica, escuela, letrinas. La última vez que nos dieron unas letrinas fue en tiempo del Programa Plansar, que impulsaba el Gobierno del presidente Anastasio Somoza”, recuerda.
SENSACION DE QUE NO PERTENECEN A NICARAGUA
Videa sostiene que siente la sensación de que la comunidad de Tierras Blancas no pertenece a Nicaragua y que los políticos solamente la recuerdan en período de campaña, en busca de los votos. “Somos nicaragüenses y pagamos impuestos, pero nadie nos escucha”, subraya.
En similares términos se expresa Ramón Olivas Cruz, dirigente comunitario del poblado Casa Blanca, quien asegura que los pobladores nunca han recibido la visita de autoridades gubernamentales y municipales.
Los pobladores de Casa Blanca, en octubre de 1998 quedaron sin viviendas al ser asolados por los torrenciales aguaceros ocasionados por el huracán Mitch, siendo posteriormente trasladados a un sitio seguro.
“Actualmente tenemos 104 viviendas que carecen del alumbrado eléctrico, la escuela que construyeron los marines norteamericanos quedó incompleta y hacen faltan letrinas”, manifiesta Olivas Cruz.
“GRAVE ERROR”
Para Salvador Obando Rivas, delegado municipal del Ministerio de Educación, Cultura y Deportes (MECD), el “grave error” del alcalde Nicolás Rosales Morales fue el despido de trabajadores, producto del mal asesoramiento, que condujo a la Alcaldía de Pueblo Nuevo a una crisis financiera.
Al tomar posesión, el alcalde Rosales despidió a varios trabajadores, en su mayoría técnicos y directores de proyectos, quienes a través de la vía judicial ganaron las demandas laborales.
“Realmente fue un grave error de parte del alcalde haber corrido a trabajadores, dedicando gran parte de su tiempo a los juicios laborales y a huir de la justicia, en vez de estar trabajando a favor de la población”, expresa el concejal Alejandro Acuña Morales.
Esta alcaldía perdió bienes como vehículos, computadoras y equipos de oficina, producto del embargo ejecutado por ex trabajadores, mientras que el alcalde estuvo prófugo de la justicia por más de dos meses, evadiendo una orden de captura al negarse a cumplir las sentencias judiciales.
El edil de Pueblo Nuevo explica que en demandas laborales la Alcaldía pagó cerca de un millón 300 mil córdobas, debido a que los contratos de trabajo fueron alterados por las autoridades municipales anteriores en contubernio con los empleados despedidos.
Asegura que a pesar de las pérdidas económicas que sufrió la comuna, en su período logró construir escuelas, centros de salud, carreteras y viviendas, sin embargo los pobladores apuntan que el único proyecto de su administración son dos calles adoquinadas.
“Todo alcalde quiere hacer lo mejor para su pueblo, pero la falta de recursos económicos es una limitante. Este año remodelaremos el parque y adoquinaremos 10 cuadras y construiremos el mercado y una terminal de buses”, indica.
Rosales asegura que la Alcaldía queda solvente y que las autoridades entrantes tendrán el reto de construir un nuevo sistema de agua potable y alcantarillado sanitario en el casco urbano del municipio, promesa que él no pudo cumplir.
“POR MI CULPA…”
El alcalde de Pueblo Nuevo, Nicolás Rosales Morales, reconoce sus errores y dice que incluso está dispuesto a dedicar el tiempo necesario en asesoramiento al edil que resulte electo el próximo 7 de noviembre, en las elecciones municipales.