Derechos y deberes de los peatones

Adolfo Bonilla

Los peatones son las personas que andan a pie por esas calles de Dios. Una parte de ellos no saben manejar un vehículo motorizado y por consiguiente no conocen las leyes de tránsito, pero otros son conductores de vehículos en otros momentos y por lo tanto deberían comprender lo que es un peatón.

En todo caso, de lo que se trata es de hacer conciencia en quienes manejan, que los peatones son seres humanos iguales a los que van detrás de un timón. La única diferencia es que unos llevan en la mano un arma mortal y los otros van indefensos. No son animales ni objetos. Los peatones tienen derechos y dignidad humana, lo que pasa es que en este país todo falta por hacer. La generalidad de la ciudadanía anda a la carrera y todos los vejámenes a las personas los toman como si fuese lo más natural del mundo, porque ha sido la costumbre desde tiempos remotos. Sin embargo, como dijo en cierta ocasión el doctor Leopoldo Borge: “El peatón es sagrado”. Aunque no tenga la razón, hay que respetarlo. Se trata de la vida de otro ser humano.

Hay muchos factores que inciden para que el tráfico de Managua esté como esté, uno de los cuales es la falta de policías que hagan cumplir las leyes pertinentes. Eso es lo que me hizo entender a mí lo que significa el peatón. En cierta ocasión (hace más de cincuenta años), cuando iba en motocicleta saliendo de San Francisco, California, rumbo a mi casa en Daly City, me detuvo un policía. “¿Qué pasa?”, le pregunté. “No te detuviste para dejar pasar a la señora que venía cruzando”, me contestó. Era una calle ancha (dos carriles de ida y dos de vuelta), poco traficada, y le argumenté que la señora no había llegado ni a la mitad de la calle y que por consiguiente yo podía pasar. “No —me ripostó— desde que la persona se baja de la cuneta ya tiene derecho a pasar y debés detenerte para dejarla pasar”.

Esa vez me escapé, pero días después pasé en carro exactamente por el mismo sitio, y en idénticas circunstancias el policía (no recuerdo si era el mismo) me detuvo y con los mismos argumentos me multó. A partir de entonces respeto a los peatones.

¿Será porque es un país desarrollado? ¿Será que nosotros no podemos imitar los buenos ejemplos? Es simplemente empezar a trabajar para ir creando no sólo la seguridad peatonal, sino la seguridad ciudadana y tantas otras cosas más que se necesita mejorar en Nicaragua.

Los peatones tienen que comenzar a educarse. Tienen que aprender a cruzar las calles en las esquinas y a usar las zonas de seguridad peatonal. Corren más peligro si se cruzan en cualquier otra parte. Si no pierden la vida, pierden el juicio, pues en países como Nicaragua el culpable en estos casos es el muerto. Los que no son conductores deben conocer las leyes de tránsito, sus derechos y obligaciones.

No hay que pensar que los nicaragüenses no tenemos derecho a disponer de dispositivos peatonales existentes en países desarrollados. Hay que instalar los semáforos peatonales donde sea necesario y obligar a los conductores a respetarlos. ¿Por qué no tener semáforos para ciegos, como en Suecia? Tenemos derechos todos los ciudadanos a disfrutar de la ciencia y la tecnología contemporánea. ¡Querer es poder!

El autor es escritor y periodista.

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