Es difícil ser indiferente ante una denuncia sobre amenazas de muerte u otro tipo de presiones que intentan silenciar una voz, pero es imposible callarse cuando estas revelaciones provienen de alguien con la calidad moral y profesional del periodista William Grigsby Vado.
Escuchar de su viva voz la denuncia sobre los “mensajes” que le han enviado en los últimos días, me da la certeza de su veracidad, porque si algo caracteriza al “Chele”, es la responsabilidad para con su audiencia.
No estamos hablando de un bufón —como hay algunos— que irresponsablemente toman el micrófono para injuriar y calumniar a cualquier ciudadano que no comparte sus ideas o intereses, amparándose y abusando de la libertad de expresión.
William ha sido y es uno de los principales críticos de la dirigencia del partido al que siempre ha pertenecido, defendiendo los ideales que algunos dirigentes hace rato dejaron de representar. Durante muchos años ha estado allí, como una conciencia crítica que no se cansa de señalarles sus desaciertos, de decirles la verdad.
Tampoco le ha temblado la voz para denunciar los desmanes y abusos que han cometido y cometen los diferentes grupos de poder de todas las tendencias.
“Es que ‘El Chele’ es muy duro”, comentan algunos quizás para justificar la persecución y el “robo” de que fue víctima en su vivienda, entre otras presiones que ha recibido en los últimos días.
Oír la verdad no siempre es agradable, principalmente si se está en una posición de poder, en donde abundan los serviles que están prestos a alabar hasta los actos más inverosímiles.
William por eso es “duro”, porque siempre ha dicho la verdad a muchos que están acostumbrados a escuchar sólo mentiras, que les impiden enmendar sus abusos, y que más bien les alientan a seguir cometiéndolos.
Yo soy una convencida de que los periodistas debemos ejercer nuestra profesión con mucha responsabilidad, no podemos ni debemos utilizar los medios de comunicación para injuriar o calumniar a nadie, pero sí estamos obligados a decir la verdad, independientemente a quien afecte, porque nuestro compromiso es con los lectores, radioescuchas o televidentes, quienes es lo mínimo que esperan de nosotros.
Si los políticos y los funcionarios quieren silenciar esta verdad, si quieren que digamos otras cosas, pues que empiecen a actuar y trabajar en función de la Nación y no a intereses personales y de pequeños grupos.
Si a ustedes les incomoda esta verdad, al pueblo, a nosotros nos entristece, nos duele, porque vemos cada día alejarse la posibilidad de tener un mejor país.
La autora es periodista.