Freddy Potoy [email protected]
MADRID, ESPAÑA.— Nuevamente se avecinan los aires electoreros municipales en Nicaragua. Si revisamos los periódicos de las últimas elecciones de este tipo y empezamos a comparar con lo que ya “proponen” los actuales dirigentes de los partidos políticos, podremos observar que el vacío de propuestas es devastador.
Quizás a lo más que lleguen es a “maquillar” algunas cosas que no lograron hacer en los años anteriores, cambiar algunas palabras y la fecha de sus propuestas, por lo demás el panorama desolador es el mismo.
Los electores nicaragüenses deben exigir más a los dirigentes de los distintos partidos políticos, tomando en cuenta que a Nicaragua se le condonó el 80 por ciento de la deuda externa. En teoría no debería existir justificación alguna para que los recursos económicos y de cualquier otra naturaleza no lleguen a la población.
Si el PLC y el FSLN fueran serios y respetuosos de sus electores, deberían tener no desde hoy, sino mucho antes, propuestas concretas, realizables y consecuentes con la situación económica prometedora del país.
¿Ya tienen un Plan General de Desarrollo Municipal; planificación, programación y gestión de la vivienda pública, en régimen de propiedad y alquiler si fuera posible; ejecución de iniciativas municipales en actividades económicas en el marco de los principios de libertad de empresa y economía de mercado; gestión de los servicios e infraestructuras estratégicas para el municipio; mejoras en los servicios de transporte urbanos e interurbanos; gestiones y participación directa del municipio para mejorar los servicios de telecomunicaciones en el país; planificación y desarrollo de proyectos concretos para proteger el medio ambiente?
Además, el diseño de estrategias viables para mejorar la salud pública y la educación en coordinación con las autoridades centrales y los ciudadanos. Si todo lo anterior ya está en detalles, pues muéstrenlo a los ciudadanos.
Si estamos hablando que Nicaragua logró una condonación efectiva del 80 por ciento del saldo de deuda externa estimado en 6,345 millones de dólares, pues lo natural sería que la prestación de los servicios sociales debería ser real y efectiva, garantizando y facilitando a todos los ciudadanos el acceso a los mismos que tiendan a favorecer un libre y pleno desarrollo de la persona y de los colectivos dentro de la sociedad. Es decir, que todo esto se debe hacer sin necesidad de estar en campaña electoral, pero como esta mejoría para Nicaragua coincide con un año electoral, pues los ciudadanos deben exigir más y no permitir discursos o simples panfletos.
Es de esperarse que con la condonación de la deuda, los recursos económicos se puedan destinar a reducir la pobreza, crear empleos y muchos otros aspectos necesarios para el país. En este sentido los ciudadanos tienen que establecer sus prioridades y plantear los proyectos tanto a los municipios como al Gobierno Central.
Ojalá que ahora el partido gobernante no salga con el argumento que Nicaragua aún tiene deudas bilaterales con el Club de París y con otros países como Costa Rica, China, Corea del Norte, Polonia, Hungría, ex Yugoslavia, para no invertir los recursos en la población y mejorar el nivel de vida.