Informe sobre calidad académica

Emilio Porta [email protected]

En el marco de la Reforma Educativa y acorde con la cultura de rendición de cuentas, el Ministerio de Educación, Cultura y Deportes (MECD) recientemente hizo públicos los resultados de la evaluación del rendimiento académico en Español y Matemáticas de 3° y 6° grado de Primaria.

Esta prueba estandarizada se realizó en el 2002, en ella participaron 415 centros escolares de todo el país, más de 66,000 estudiantes. La prueba tiene un error muestral menor al 2 por ciento y representatividad por regiones (Managua, Pacífico, Central, Atlántico), dependencia (autónomos, no autónomos, privados con y sin subvención) área (urbano, rural) y modalidad (regular, multigrado).

Los resultados de las pruebas, reflejaron el bajo nivel de inversión que se realiza en el sector. La mayoría de los estudiantes de 3º y 6º grado tienen un dominio básico del currículum de las asignaturas de español y matemáticas. En 3º grado español el 71.2 por ciento de los estudiantes se ubica en el nivel básico, el 21.1 por ciento en el nivel intermedio y el 7.7 por ciento en el nivel proficiente. En matemáticas, el 61.1 por ciento los estudiantes de este grado se ubicaron en el nivel básico, el 24.4 por ciento en el nivel intermedio y el 13.9 por ciento en el nivel proficiente.

Por su parte, el 69.7 por ciento de los alumnos de 6º grado se ubicaron en el nivel básico de español, el 25.2 por ciento en el nivel intermedio y el 5.1 por ciento en el nivel proficiente. Mientras que en matemáticas en 88.1 por ciento de los alumnos de este mismo grado reflejaron un dominio básico, el 10.8 por ciento un intermedio y solamente un 1.1 por ciento se ubicaron en la categoría proficiente.

Si bien es cierto que Nicaragua ha avanzado significativamente en la expansión de la cobertura educativa, no cabe duda que en lo que respecta a la calidad de la educación la tarea pendiente es mayor. Los análisis que se efectúen de estos resultados deberían constituirse en una importante herramienta de discusión para evaluar y planificar las diferentes políticas, programas y proyectos que se decidan impulsar para mejorar la calidad académica de nuestros estudiantes.

Junto con las pruebas, se levantó valiosa información sobre los alumnos, profesores, directores y padres de familia. Para poder comprender cómo estos factores asociados inciden en la calidad académica, es necesario profundizar en los resultados y en las correlaciones que existen entre ellos y diversas variables. Sin embargo, ya se cuenta con algunos análisis que se deben considerar al momento de diseñar las intervenciones educativas.

Por ejemplo, se observó la importancia de la educación preescolar. En promedio los alumnos que asistieron a preescolar obtuvieron mejores resultados que los que no lo hicieron. El puntaje promedio de los alumnos con educación preescolar fue 10 puntos superior al promedio obtenido por lo que no recibieron este tipo de educación.

La tenencia de libros de textos, las condiciones de infraestructura escolar, así como, el apoyo que reciben los alumnos por parte de los padres, son unas de las variables que explican de mejor manera los resultados obtenidos. Por ejemplo, en matemática de 3er. grado los alumnos que recibieron apoyo de sus padres para realizar sus tareas en promedio obtuvieron siete puntos más que los que no contaron con este apoyo.

Adicionalmente hay factores exógenos al sistema educativo que explican los resultados, tales como nivel de escolaridad de la madre, tamaño de la familia y situación económica del hogar.

Los resultados también mostraron que los docentes se han apropiado de las técnicas pedagógicas impulsadas por el MECD. Más del 95 por ciento de los docentes permiten a sus estudiantes poner en práctica los conocimientos adquiridos y les ayudan a entender las ideas nuevas, a partir de cosas que ya conocen. Sin embargo, en el domino de los contenidos encontramos serias deficiencias. Solamente un 47 por ciento de los docentes afirman tener un buen dominio sobre la geometría que se imparte en 3º grado, mientras que apenas un 39 por ciento afirmar tener un buen dominio de probabilidades que se enseña en el 6º grado. Esta realidad debería tomarse en consideración al momento de diseñar las capacitaciones a los docentes.

Es necesario que el Estado continúe con esta práctica de rendición de cuentas y que se realicen de forma periódica evaluaciones de esta naturaleza. De esta manera la ciudadanía podrá monitorear la calidad académica de los estudiantes y ejercer la presión social necesaria para motivar cambios.

El autor es director general de Prospección y Políticas del MECD.

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