- Cinco comandantes regionales de la guerrilla colombiana murieron en las últimas semanas a manos del Ejército
- Mejor inteligencia y colaboración de la ciudadanía arrojan estos resultados, dice mando castrense
AP
BOGOTÁ.- Los militares aseguraron haberle dado un nuevo golpe a las estructuras de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) en el departamento de Cundinamarca, en el centro del país, al dar muerte en combate al jefe rebelde Luis Alexis Castellanos Garzón.
“Consideramos que esta baja ha sido bastante contundente contra las FARC”, dijo a la AP el martes el comandante de la V División del Ejército, general Reynaldo Castellanos.
Según el oficial, el rebelde muerto había sido comisionado por los altos mandos de la guerrilla para realizar secuestros, extorsiones, retenes en carreteras, ataques a poblaciones y atentados contra infraestructura vial y energética.
Castellanos Garzón, alias “Manguera”, era jefe de la columna Manuela Beltrán, integrada por unos 70 hombres y hermano del comandante Henry Castellanos, alias “Romaña”, un miembro del estado mayor del Bloque Oriental de las FARC.
A pesar de que “Manguera” sólo tenía 27 años, los militares dan cuenta de su participación en las tomas de las localidades de Mitú, Miraflores y Gutiérrez, ocurridas a fines de la década de los años noventa.
Luis Alexis Castellanos Garzón incluso habría dirigido personalmente el asalto del municipio de Gutiérrez, donde al menos 36 soldados murieron al ser emboscados por las FARC.
El jefe de la columna Manuela Beltrán murió el fin de semana junto a otro rebelde en un choque armado con tropas de la brigada móvil número 2, en una zona rural del municipio de Ubalá, unos 50 kilómetros al este de Bogotá.
Con la muerte de Castellanos Garzón, ya son cinco los mandos regionales de las FARC que han muerto en combate con las tropas del Ejército en Cundinamarca.
El viernes pasado, los militares dieron cuenta de la muerte de los jefes del Frente Esteban Ramírez, Javier Gutiérrez, y del Comando Occidental de las FARC, Marco Aurelio Buendía.
Además, el 22 de octubre el Ejército anunció el fallecimiento del jefe de la columna móvil Policarpa Salvarrieta, José Abel Lenguas Dávila, alias “Pablo Morillo”.
El general Castellanos atribuyó los resultados obtenidos a un mejor trabajo de inteligencia, a la constante actividad de las tropas y sobre todo a la colaboración de la ciudadanía.
NÚMEROS DE LA VIOLENCIA
3,500 muertos al año deja, según algunos estimados, el conflicto de Colombia que lleva ya casi 4 décadas.
160 guerrilleros y ocho paramilitares de derecha han muerto desde junio pasado.
En junio, el Ejército lanzó la operación “Libertad Uno”, en el centro del país sudamericano.
18 soldados murieron hasta ayer y 49 salieron heridos, la mayor parte por minas antipersonales, en el marco de ese operativo.