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LA COMUNISTA
Hasta ahora cuando está viendo el juego desde la barda, don Eliseo Núñez se percató que Jamileth Bonilla “es comunista”. Durante muchos años fueron uña y mugre, compartieron todo lo bueno y malo que su devoción a Arnoldo Alemán pudo generar, y de un día para otro Núñez dice sentir temor que su partido liberal quede en manos de una comunista. Yo sé que hay que hacer un gran esfuerzo para entender a los políticos, pero por favor, no nos salgan con disparates como ése.
SUECOS
Por ahí oí a don Roberto Rivas, presidente del Consejo Supremo Electoral, diciendo que dejaron de recibir ayuda internacional para las elecciones porque los países donantes están haciendo recortes en todo el mundo. ¿Son o se hacen? Los donantes han sido muy claros al decir que no seguirán dando más dinero porque no confían en las personas que componen el actual Consejo Supremo Electoral. ¿En qué idioma tienen que decírselo? Cuándo terminarán de entender que cualquier solución al problema electoral en Nicaragua, pasa en primer lugar por salida de esas sillas donde los puso uno de los capítulos más vergonzosos de nuestra historia política: el pacto liberosandinista.
PLEITO AJENO
¡Qué relajo! Una juez ordena que un reo tenga teléfono celular, porque según ella, es parte de sus derechos humanos. De repente se han vuelto muy melindrosos estos jueces a los que poco les importan los desgraciados que se hacinan en los penales. Pero lo que la juez dispone el Ministro de Gobernación lo bota por qué… ¡porque sí y punto! Y nosotros desde abajo viendo el relajo, seguros que tanto la juez como el ministro están jugando a la política y lo que menos les importa es la ley que usan para trapear sus zapatos.
MERCADO
Sería muy iluso no relacionar, por un lado, la rabieta del Ministro de Gobernación con la convención liberal que se avecina, porque no le interesará, político que es, que Alemán esté manejando desde su celda lo que suceda este domingo. Y por otro lado, cómo no relacionar el repentino buen corazón de la juez Méndez, con la necesidad que tienen los sandinistas de conseguir un voto liberal al menos para mantener la presidencia de la Corte Suprema. Convenzámonos: los tribunales dejaron de ser un lugar donde se consigue justicia, para convertirse en un mercado donde se vende de todo, desde celulares hasta condenas; desde absoluciones hasta indemnizaciones millonarias.
¿QUIÉN ES ELLA?
Tengo que reconocer que a veces soy muy confuso en mis opiniones. Alguien me dijo que fui demasiado grosero al hablar de las tres María Fernanda que hemos conocido: la bonita trepadora, primero; la esposa maltratada, después; y ahora, el clon de Arnoldo Alemán. Lo último que quise fue ofender a doña María Fernanda. Con ese comentario quería demostrar que aún hoy no hemos logrado conocer a esa mujer que se metió a nuestra vida política a través de un noviazgo y hoy, camiseta roja en el pecho, conduce al partido, a la muerte o la resurrección, con los mismos gestos y poses de su marido, como si de un clon se tratara. ¿Es esta última versión la definitiva o todavía hay más María Fernanda? Ésa era mi pregunta.