Freddy Potoy [email protected]
Casi diez años después, surge una vez más la esperanza de la construcción del Canal Interoceánico de Nicaragua. Ahora es la posibilidad que inversionistas de China continental (comunista) le hagan frente a este megaproyecto con dimensiones mundiales para el país.
Ojalá que esto no se quede sólo en intenciones, pues durante el gobierno de doña Violeta Barrios, el del ex presidente Arnoldo Alemán y el de Enrique Bolaños, la historia ha sido la misma.
Los funcionarios de estos tres gobiernos, los parlamentarios en estos mismos períodos presidenciales, algunos sectores empresariales y hasta gente del mismo Ejército de Nicaragua, se han visto envueltos en una nube de intrigas, ambiciones, burocratismos e intereses mezquinos que le han dando zancadillas al proyecto de la construcción del Canal Interoceánico.
Para Nicaragua sería importantísimo que este proyecto se materializara. Los chinos comunistas deben estar claros que surcar las aguas turbulentas de la política criolla es más difícil que construir el canal, y lidiar con los políticos corruptos es más complicado que invertir 20 mil millones de dólares y traer barcos de 250 mil toneladas.
Durante varios años brindé cobertura periodística a este tema del Canal Interoceánico. Conocí de pleitos, intrigas y amenazas de muerte entre varias personas involucradas en este proyecto y todavía se sigue hablando del canal. “De buenas intenciones está empedrado el camino al cielo”, reza una frase por ahí. Tal vez los chinos comunistas hacen el milagro.
Y sería buen momento aprovechar las intenciones de los comunistas que reviven sueños y alientan esperanzas para contribuir a mejorar la deteriorada economía de Nicaragua.
Es un buen momento para este proyecto. Nunca es tarde para ejecutar una buena intención, sobre todo ahora que parece que los gobiernos de derecha no parecen temerle a los dólares comunistas.
De vez en cuando no hace daño una ilusión, aunque estemos claros que en Nicaragua los que tienen los resortes de poder se encargan de estrangular los proyectos que beneficien a la nación.
Me imagino lo siguiente: 1) Creación de comisiones parlamentarias para varias cosas. 2) Estudios de factibilidad. 3) Participación del Ministerio de Recursos Naturales y del Ambiente (Marena). 4) Hablan los ambientalistas y empiezan sus parrandas. 5) El Ejército mete sus narices y sus manos. 6) Hay que darle la correspondiente cuota de lo que sea a Daniel Ortega, Arnoldo Alemán (aunque no lo crean, pero la bancada mayoritaria es arnoldista) y la gente del Gobierno. 7) Algunos sectores empresariales empiezan a exigir su participación y se reparten la carne sin haber cazado a la presa. 8) La firma conocida como Canal Interoceánico de Nicaragua (CINN) y Sit-Global, ambos metidos en el asunto de la construcción de un canal, también piden participación. 9) Etcétera.
Si en casi diez años los políticos sucios de Nicaragua hubieran pensado de verdad en la población, su economía y su desarrollo, a estas alturas el Canal Interoceánico quizás estuviera funcionando y no hablándose una vez más del propósito de investigar la posibilidad de invertir en este megaproyecto. Ojalá prospere.