Miguel Barbosa Rivas
¿Quiénes son culpables de que Nicaragua tenga atletas mal preparados? Las críticas llegan de todos lados. La actuación de nuestros atletas en los Juegos Panamericanos de República Dominicana fue pésima, solamente el “deporte rey” dejó el nombre de Nicaragua en alto.
Los cronistas deportivos tienen razón en algunos aspectos. La gente comenta estos desastres y se desespera; más de alguno cree encontrar a los verdaderos culpables.
¿A qué se debe esto? Se dice que a falta de apoyo del Gobierno y la iniciativa privada, que sólo al béisbol le dan apoyo económico, el resto no cuenta, que los dirigentes deportivos no están preparados y se aprovechan de sus cargos, que la educación física en las escuelas es insuficiente e inadecuada, etc.
En realidad, lo que existe es una empresa con mala planificación. Salvo raras excepciones de deportistas naturales que se convierten en glorias nacionales, el resto de la población no se integra a la educación física y mucho menos al deporte competitivo.
No se aplican las normas de preparación deportiva integral para llegar a una verdadera selección, ni mucho menos se cumplen los mínimos requisitos de tutela sanitaria ni control médico; el apoyo económico es insuficiente y las federaciones no son creativas en buscar otras fuentes de ingresos, en varias existe un monopolio altamente sospechoso.
El engranaje deportivo es tan complejo, delicado y científico, que es difícil responsabilizar ya sólo a determinadas personas. Culpables son los organismos deportivos y educacionales competentes, las federaciones nacionales con elementos de buena voluntad o de intereses creados, la iniciativa privada que olvidándose del tesoro de nuestra niñez y juventud no presta el debido interés y apoyo que se necesita, la misma juventud que viviendo en un mundo cómodo cada vez se preocupa menos por el ejercicio, los padres y educadores que sólo creen en los conocimientos científicos y se olvidan que lo importante es la formación integral, la participación del hombre total en la acción formativa y lucha contra los vicios, los cronistas deportivos que sólo ven como fuente de ingreso y noticia los deportes, espectáculos, etc.
En realidad todos tenemos culpa y principalmente la estructura gubernamental que hemos tenido y que tenemos, se ha caracterizado por la improvisación, la mala organización y el desconocimiento de la planificación, que si es importante en otros aspectos en educación física y deportes es fundamental.
Alguien ha dicho que “es necesario hacer una revisión total del deporte en Nicaragua”. Y si LA PRENSA me lo permite, en otras publicaciones trataré de ordenar algunas ideas, fruto de mis estudios y experiencia. Después el lector sabrá juzgar y quizá cooperar con nosotros para que en un futuro tengamos una mejor organización y planificación con dirigentes transparentes, que conozcan su trabajo y que no utilicen el deporte como política personal o partidaria.
Con una nueva visión de la estructura deportiva, tendremos una población más sana, una mejor juventud y dejaremos de dar lástima en los certámenes internacionales.
El autor es especialista y felow en Medicina de la Educación Física y el Deporte.