El arte es libre

Angélica Martínez [email protected]

Paul Verhoeven, director de cine, dijo en cierta ocasión una frase que resume perfectamente lo que nuestros artistas trataron de transmitirnos en la IV Bienal de Artes Visuales Nicaragüenses: “El arte es el reflejo del mundo. Si el mundo es horrible, el reflejo también lo es”. ¿De qué nos asustamos entonces?

Los artistas siempre se quejan de ser incomprendidos, y lo son, pero no porque sus obras sean inexpresivas o no tengan capacidad de comunicarse con quienes las observan. No. La dificultad que a mi juicio enfrentan es esa cualidad intrínseca del arte que es la subjetividad.

Algunos lo reducen “al carácter relativo que posee el concepto de arte”: lo que es arte para mí no lo es necesariamente para usted o aquél. Para una madre, por ejemplo, los garabatos que hace su hijo de tres años pueden parecer ante sus ojos cual obra de Rembrandt y llegar a ser invaluables para ella.

En la IV Bienal de Artes Visuales Nicaragüenses se pudieron observar nuevas expresiones de arte (instalaciones y “performances”), que no fueron entendidas como tales. Una lengua de vaca (por mencionar una de las más criticadas), causó asco, repugnancia, risa y desconcierto entre los asistentes. Pero quienes la tildaron de basura o locura ignoraban que la intención del artista era precisamente provocar esas reacciones.

Como me comentó Patricia Belli, directora del Taller de Arte Joven (Tajo) y ganadora de una mención especial con la instalación Equilibrio Precario, al referirse a las críticas que ha recibido la Bienal señaló que el concepto de originalidad en una obra fue mal interpretado por el público.

“Creo que lo que faltó (en la Bienal) fue más bien estilo, pero entendido como esa búsqueda legítima de llegar a algo verdadero, tuyo, creo que las obras carecían de esto. (Los artistas) buscaron un estilo sin ser honestos con ellos mismos. “Además —agregó— nuestras obras son incomprendidas porque la sociedad está inmersa en una burbuja de prejuicios. Una obra se convierte en una pieza de arte cuando te invita a la reflexión sobre algo: la vida, la muerte, la corrupción… La gente cree saber qué es arte, basada en una cantidad de conceptos que te enseñan desde chiquito y todo lo que queda fuera de eso no es arte. Se necesita tener una mente más abierta”.

Siguiendo la línea marcada por Belli, se debe observar que en cada etapa de la historia los diferentes movimientos artísticos han sido muy cuestionados. El Dadaísmo o Cubismo, cuyo mayor representante fue Picasso, marcó uno de los momentos más importantes en la historia del arte, y como todos sabemos, en sus inicios su obra fue muy criticada debido a lo que llamaron “carencia de formas”. Hoy cualquiera de sus cuadros, incluso simples bocetos, son vendidos en varios millones de dólares.

Desde esta parte de mi acera, pienso que la IV Bienal de Artes Visuales Nicaragüenses fue una puerta que se abrió para darle paso a nuevas formas de percibir el mundo a través de los ojos de diversos artistas. Así como para contemplar, desde una perspectiva menos estática, los problemas del día a día que a veces por múltiples razones nos negamos a ver.

Es lo mismo, pasa en la música, en la literatura y en fin, en todas las manifestaciones artísticas de los seres humanos. Sin embargo, en tanto que los artistas continúen con esa búsqueda constante y sin fin para expresar de una manera bella o al menos original, la realidad que observan, seguiremos viendo obras como Lengua de vaca.

El arte es completamente libre, por eso se le llama arte.

La autora es periodista.

Editorial
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