- Marynés Argüello vive en el mundo de las reinas: tras bastidores y sobre el escenario. Fue una de las aspirantes favoritas a ser electa Miss Nicaragua 2003 y aunque no ganó la contienda, hace dos años representó a Nicaragua en Miss Internacional y en el 2000 fue coronada Miss Amistad. También destaca tras bambalinas: Marynés vistió a Miss Nicaragua 2002 y colaboró con las
candidatas de este año al formar parte del staff de diseñadores del principal evento de belleza nacional. Ella es toda una reina en el mundo de las misses
De medidas casi perfectas y amplia experiencia en el modelaje, Marynés Argüello de 23 años, ha sido favorita en los concursos de belleza en que ha participado. Lo que muy poca gente sabe es que algunas de las prendas que viste y modela son diseñadas por ella misma.
Es diseñadora de modas por vocación y su futuro como tal es prometedor. Lleva dos años diseñando como hobbie, pero planea estudiar diseño de modas en el extranjero para especializarse en vestidos de baño.
Su estilo y elegancia nata la llevaron a ser miembro del staff de diseñadores de Miss Nicaragua y según Karen Celebertti, dueña de la franquicia, el diseño de modas es un talento de la joven modelo. “Tiene estilo y un gusto excelente para vestir”, comenta.
Algunas modelos han lucido en la pasarela los diseños de Marynés. Entre ellas Karla Leclair, Renée Fabiola Dávila, Marianela Lacayo y Carmen Cabrera. Ha tenido la oportunidad de participar en dos desfiles; uno en Nicaragua y otro en Miami, Estados Unidos. Actualmente se prepara para participar en el desfile de Conanca.
Cuenta que desde niña le gusta diseñar ropa. “Desde que me acuerdo, me las pasaba con una loncherita llena de retazos de tela y agujas haciéndole vestidos a todas mis Barbies”.
En la confección de sus diseños trabaja la señora Socorro Mejía, costurera con 40 años de experiencia, pero todo lo que es detalles, pedrerías y chaquiras realizados a mano son elaborados por Marynés. “Ella hace el acabado”, cuenta la señora Mejía.
Sin compromiso
Marynés asegura que está contenta con su cuerpo, aunque no descarta las cirugías, siempre y cuando se trate de un cambio leve. “Me gustaría cambiarme la nariz, pero no cambiármela toda, sino apenitas”, confiesa.
Actualmente no tiene novio. “Estoy sola, sin amor”, pero le gustan los hombres bien definidos, con manos varoniles, cuerpo atlético y sinceros. Aunque cree haberse enamorado revela que a su vida todavía no ha llegado el hombre que le mueva el piso de verdad. “Siento que nunca he tenido un amor que me vuelva loca y que diga ¡ya me caso!”.
La pasarela para Marynés es tan familiar como su propia habitación, ya que modela desde niña, inclusive en pasarelas internacionales. Pero la mayor vergüenza de su vida la vivió durante un desfile. “Tenía como 13 años y a esa edad uno es súper penosa. Me tocó modelar vestido de baño, me quedaba bien grande y era súper escotado. Me le subieron de aquí (los tirantes) y me quedó más corto del talle, cuando salí a modelar, el vestido de baño se me metía atrás. Me dio una vergüenza horrible porque a esa edad a una le da pena todo”, cuenta.