Petronila Terán [email protected]
Nicaragua obtuvo la certificación de Erradicación de la Poliomielitis y desde hace diez años no tiene mortalidad por sarampión, como resultado de veinticuatro años de jornadas continuas anuales de vacunación.
El sistema de salud tiene otros temas pendientes en su agenda, como la desnutrición en las primeras etapas de la vida, la cisticercosis cerebral, la diabetes II, la mortalidad por accidentes. Todas se resuelven con educación de la población, incluyendo la desnutrición infantil que puede reducirse en un 90 por ciento con capacitación familiar sobre la dieta apropiada para la edad preescolar.
Los balnearios de agua dulce y salada del país se han convertido en trampas mortales para la población joven, impulsiva, desinformada de los riesgos que entraña el baño de inmersión, aunque sea con el agua hasta las rodillas. El problema de los ahogados no puede continuar en manos de la Cruz Roja y de la Policía, es un tema obligado de salud.
La Cruz Roja anualmente hace una campaña en los medios de comunicación social hasta cierto punto incompleta, porque pide a la población que no se bañe treinta minutos después de haber comido porque puede sufrir de una congestión. La realidad es que en las primeras dos horas después de haber comido, el baño de inmersión en agua (más fría que el cuerpo), al hacer contacto con los cuerpos cavernosos de la nariz, provoca que éstos envíen un mensaje al centro de la respiración (situado en el mesencéfalo), y éste, de modo reflejo, provoca un paro respiratorio que causa una pérdida súbita de la conciencia, y por tanto la persona no puede salir del agua y se ahoga.
Igual sucede con personas en estado de ebriedad, en quienes los reflejos están dormidos. Alto riesgo existe con el baño en aguas del mar agitadas, cuando la marea está empezando a bajar o está muy alta, o hay rocas o corrientes marinas contra las que no puede ningún nadador, o en lagunas o ríos cuyo fondo se desconoce. No es posible que cada año se sigan contando los muertos y los parapléjicos después de Semana Santa. ¿Es que las autoridades sanitarias están esperando que OPS o Unicef decreten que los ahogamientos y fracturas de la columna vertebral por “clavados” son un problema de salud y que dicten las medidas pertinentes? ¿O va a empezar a desarrollar iniciativas autonómicas, creativas, dinámicas, apropiadas a nuestra realidad y recursos?
En manos del Minsa está la asesoría sobre los contenidos pertinentes de educación en salud al MECD, para que se incorporen a la currícula de la educación primaria temas fundamentales de la vida cotidiana, como: a) nutrición y alimentación durante el destete y edad preescolar y prevención de diabetes en la juventud; b) medidas ambientales y personales para la prevención de la cisticercosis cerebral; c) prevención de accidentes (ahogamientos, etc.), entre otros temas.
Si se inicia desde ya un proceso educativo a todos los niveles, sobre temas postergados, se podrán ver los resultados de veinte o más años. Acceso a la salud es algo más que recibir dosis anuales de vacunas y de vitamina A.
La autora es pediatra, máster en nutrición y seguridad alimentaria.