José Antonio Alvarado
LA PRENSA recientemente publicó un editorial excelente alusivo a la salud. De igual forma ha venido publicando artículos de opinión de personas connotadas, que enriquecen con sus buenos aportes y notas periodísticas relativas a la Jornada Nacional de Salud. Publicaciones como éstas me llenan de esperanza y optimismo, pues confirman una vez más que si todos nos proponemos podemos colaborar y establecer la alianza en la prevención y la promoción de la salud del pueblo nicaragüense.
Del 27 de abril al 18 de mayo, en Nicaragua entera se estará desarrollando la Jornada Nacional de Salud 2003. Este período amplio es necesario porque se vacuna a niños residiendo a todo lo largo y ancho de la geografía nacional. El Minsa ha fijado también los días tres y cuatro de mayo para la vacunación urbana, donde será puesto el mayor énfasis para la vacunación en las cabeceras departamentales y municipales.
¿Por qué las jornadas nacionales de salud son tan importantes para Nicaragua? Porque permiten en un corto período de tiempo proteger a todos los niños contra enfermedades muy agresivas que tienen la capacidad de truncar vidas o dejar secuelas duraderas, como ocurre con la poliomielitis, el sarampión, la difteria, la hepatitis B y las infecciones graves provocadas por el hemófilus influenza tipo B. Particularmente urgente es la vacunación de 160 mil niños que nacen cada año, todos ellos susceptibles de sufrir formas graves de las enfermedades ahora prevenibles por vacunación.
Con la jornada nacional, todos los niños nicaragüenses sin excepción ni discriminación social, étnica ni territorial, tienen la oportunidad de recibir los beneficios de la medicina preventiva para tener una vida saludable y feliz.
En Nicaragua la Jornada Nacional de Salud tiene el máximo respaldo político e institucional. El Presidente de la República, ingeniero Enrique Bolaños Geyer, ha promocionado personalmente esta importantísima campaña. Ha invitado a todo el Gabinete de Gobierno a respaldar con recursos, iniciativas y entusiasmo con el objetivo de que esta Jornada Nacional de Salud sea la de mayor cobertura y protección para la niñez. El día 27 de abril nos reuniremos con promotores comunitarios, alcaldes, líderes locales, trabajadores de la salud, maestros, estudiantes, niños, padres de familias, cuerpo diplomático, directores de organizaciones e instituciones internacionales, artistas, medios de prensa, entre otros. Esta convocatoria sellará el compromiso de todos por una Nicaragua saludable y vigorosa.
Las jornadas de salud desde su inicio lograron en forma inmediata eliminar la poliomielitis, no registrándose más casos en el país, lo que permitió obtener en 1994 la certificación de la erradicación de la poliomielitis en Nicaragua.
En 1992 se adoptó la estrategia de eliminación del sarampión. A partir de 1993 ya no se registran fallecimientos por sarampión en toda la República. Es decir, en el 2003 estamos celebrando 10 años sin muertes por sarampión, lo que es un hito histórico de la medicina preventiva nacional. No circula el virus del sarampión desde el año 1994, cuando se registraron los últimos casos de esta letal enfermedad, la que durante los años 1990-1991 y 1992 ocasionó casi el millar de niños fallecidos con cerca de 20 mil casos en esa última epidemia.
La carencia de vitamina A, la que alcanzó hasta el 30 por ciento de los niños menores de cinco años, ha sido disminuida hasta el nueve por ciento gracias a las megadosis suministradas semestralmente con las jornadas nacionales.
De igual manera la presencia de parásitos (nemátodos) intestinales ha sido disminuida a la mitad en pocos años, pasando de una tasa de prevalencia del 60 por ciento a un 30 por ciento. Otro beneficio adicional es que la intensidad de las infecciones parasitarias han pasado de severas a infecciones leves, lo que ha mejorado la condición del niño, su crecimiento y desarrollo y su rendimiento escolar.
Sin embargo, la última encuesta de demografía y salud del año 2001, arrojó resultados de coberturas de vacunas para los niños de 18 a 29 meses de 83 por ciento para la vacuna pentavalente, 85 por ciento para polio, 87 por ciento para sarampión y del 72 por ciento para todas las vacunas, lo que me indica el enorme reto que tenemos todos para cambiar estas estadísticas con el apoyo de todos los nicaragüenses. Promoveré con empeño la educación sanitaria para que los nicaragüenses utilicen correctamente los servicios que el gobierno a través del Ministerio de Salud está ofreciendo. Estoy convencido que una madre informada, educada con mejores conocimientos higiénicos, cuidará y desarrollará de mejor manera a su hijo.
Promoveré con empeño la educación sanitaria para que se utilicen correctamente los servicios que el gobierno del ingeniero Bolaños, a través del Ministerio de Salud, ofrece para todos los nicaragüenses. Hay que soñar juntos por Nicaragua, unirnos por Nicaragua. Demostrar así que nuestra Nicaragua nos importa.
El autor es Ministro de Salud.