Hortensia Rivas Zeledón
Los pueblos atrasados y los que han sido gobernados por caciques tienen la tendencia a preferir a políticos tipo Barrabás —quiero decir en este caso al ladrón que supuestamente roba pero reparte—, y a despreciar las opciones sensatas y honestas.
En el Evangelio de San Mateo, se relata que “con ocasión de la Pascua, el gobernador tenía la costumbre de dejar en libertad a un condenado, a elección de la gente. Había entonces un prisionero famoso llamado Barrabás. Pilato dijo a los que se hallaban reunidos: ¿A quien quieren que deje libre, a Barrabás o a Jesús, llamado el Mesías?… Ellos contestaron: A Barrabás”.
Así pasó en Nicaragua en 1979, cuando se luchaba por derrocar al tirano Somoza Debayle y el pueblo despreció al Frente Amplio Opositor (FAO) que ofrecía una salida cívica y un gobierno democrático. En cambio, se fue tras las promesas utópicas, revolucionarias y guerreristas del sandinismo, pero luego pagó muy caro la equivocación de irse tras Barrabás.
Lo mismo sucedió en 1996, cuando los nicaragüenses votaron abrumadoramente por los candidatos de los dos partidos que más daño le han hecho a Nicaragua, y que cuando han gobernado han tratado al Estado como un botín de guerra, han suprimido las libertades individuales y los derechos cívicos y han provocado guerras civiles. Esa vez también el pueblo se fue tras Barrabás.
Ahora se oye un vocerío de políticos arcaicos, desteñidos por la corrupción, queriendo confundir al pueblo al pretender politizar el dolor de una familia por la pérdida de un ser querido, lo que merece el respeto de todo mundo, pero que nada, absolutamente nada, tiene que ver con una situación delictiva de miembros de esa misma familia. Son cosas muy diferentes. El duelo es el duelo y muy distinto es que los que saquearon el dinero de la nación. Éstos deben responder ante la justicia por los delitos cometidos, sobre todo porque sólo Dios sabe cuántos niños y adultos han muerto por falta de medicinas, cuántos niños y jóvenes se han quedado en la ignorancia porque los recursos del Estado fueron saqueados y ahora están en cuentas bancarias en el extranjero, cuentas que pertenecen a varios ex funcionarios del gobierno anterior que es catalogado como uno de los más corruptos de toda la historia de Nicaragua.
Es de sobra conocido que el atraso y la miseria que padece Nicaragua es producto del saqueo voraz que han hecho los que han gobernado este país —desde los Somoza hasta Arnoldo Alemán—, y en general todo esto ha sucedido porque el pueblo escoge mal.
Basta ya de que Barrabás se siga burlando del pueblo. La comisión de desafuero tiene en sus manos suficientes pruebas que fueron presentadas el 8 de agosto de este año, y todos los involucrados en los delitos de desfalco al Estado deben responder ante la justicia. Si no hay desafuero y castigo no habrá el cambio que este país necesita para salir del subdesarrollo y la miseria.
Nada ni nadie debe estar por encima de la ley. Nada ni nadie debe estar por encima de Nicaragua. Basta ya de Barrabás.
La autora es directiva del Partido Conservador de Nicaragua.