Eduardo Enrí[email protected]
Uno lee las 15 páginas que componen la denuncia por delito electoral que hizo la Fiscalía General de la República contra toda la plana mayor del Partido Liberal Constitucionalista y sus electos y cuando termina sólo puede hacerse una pregunta: ¿por qué la Fiscalía no denunció como autor de delito electoral a Arnoldo Alemán Lacayo? La pregunta es retórica, claro.
Pero supongamos que aún no sabemos la respuesta y analicemos la denuncia, no desde el punto de vista jurídico porque no voy a osar meterme en esos vericuetos, mucho menos con el Fiscal Julio Centeno Gómez, pero creo que se puede hacer un análisis desde el sentido común.
La denuncia comienza hablando del uso de medicinas propiedad del Estado para beneficiar la campaña electoral del PLC. Esas denuncias salen a luz durante el gobierno de Arnoldo Alemán y bajo la administración de Mariángeles Argüello en el Ministerio de Salud, pero el mandatario en lugar de ayudar a realizar una investigación a fondo del caso, protege a su subalterna permitiéndole obviar cualquier señalamiento con el escudo de la inmunidad, de la misma manera que protegió a decenas de sus funcionarios cuestionados, muchos de los cuales —incluyendo al esposo de la señora Argüello— hoy se encuentran prófugos.
Pero lo de las medicinas es una minucia. Donde está la verdadera carne es en la extracción de fondos del Estado para la campaña del PLC. Aquí de nuevo hay que recordar que fue durante la administración de Arnoldo Alemán. Pero no sólo eso.
Prácticamente en cada una de las páginas de la denuncia se menciona a la Fundación Democrática Nicaragüense (FDN) como la receptora de los fondos del Estado para luego emitirlos en cheques que fueron a parar a cuentas que manejaba la campaña del PLC. Todo esto admitido por el propio Byron Jerez.
Es de dominio público que Arnoldo Alemán es socio fundador de la FDN junto a su hija María Dolores Alemán y el hoy reo Byron Jerez Solís. Alemán es una de las firmas libradoras de la cuenta de la Fundación en el Banco Aliado, de donde salieron los fondos para alimentar las cuentas del Partido.
Pero además, todo mundo también sabe que en el Partido Liberal Constitucionalista nadie mueve un dedo sin el consentimiento de Arnoldo Alemán. Entonces, él y Jerez son las únicas dos piezas que se repiten en cada una de las estaciones de este círculo que ha denunciado la Fiscalía: en el gobierno anterior, en la FDN y en el Partido, y en cada una con un poder y un control absolutos.
Es por eso que desafía toda lógica que el Fiscal Julio Centeno Gómez, después de semanas de estudiar el caso se limite a señalar sólo como encubridor al señor Alemán, sobre todo cuando lo que está poniendo es una denuncia vulgar y silvestre, o sea, como dicen los colegas del doctor Centeno, “no se está obligando a la prueba”.
Don Julio es muy delicado y cada vez que se cuestiona su actuar en público responde de manera airada, así que quedo a la espera de su erudita respuesta, que ojalá contenga argumentos contundentes, pues la última vez dijo que mis “alucinaciones arsenicales” eran producto de mi sobrepeso, lo que obviamente no se espera de un hombre del “peso” intelectual de don Julio.