En letra pequeña

Fabián [email protected]

PÓKER

O Bolaños es un jugador temerario o un novato al que van a dejar sin calzones en esta mesa de póker a tres que se juega en Nicaragua. De un lado Bolaños apostando fuerte y con mucha bulla, seguro de tener el mejor juego en sus manos, tira su Presidencia a la mesa; por el otro, Alemán, mañoso que gusta jugar sin arriesgar nada, y un tercero, Daniel Ortega, zorrito, silbando para el lado como quien no está en el juego, esperando que los dos primeros se destrocen para mostrar su juego. ¿A quién va usted: al bueno, al malo o al feo…?

¿CARTA ABIERTA A ESCONDIDA?

Bolaños, con trío de reinas quiere las cartas sobre la mesa, mientras Alemán, que apenas tiene un par de jotas, pide carta escondida a ver si así logra sacar el trío de reyes que lleva bajo la manga. Por ello insiste en que la votación de su desafuero en la Asamblea Nacional sea secreta… Lo que ni el uno ni el otro saben es que, el tercer jugador, Ortega, ese que se hace el dundo viendo para otro lado, espera que aquellos pongan su apuesta para mostrar su póker de ases, y se llevarse todo. “Bueno señores, fue un placer jugar con ustedes, nos vemos en otra mesa…”

CONTROL TOTAL

Hay que decirlo: es digno de elogio que el presidente Bolaños, consecuente con la transparencia que ha demandado, se despoje de su inmunidad para enfrentar los cargos que le hizo la Fiscalía. Ahora le toca a Alemán seguir su ejemplo, que apueste al fin si quiere seguir jugando… El problema es que el Frente Sandinista quedará en control de todo, y fíjense bien: técnicamente el Frente Sandinista podrá quitar al Presidente y recomponer a su gusto ¡todas las instituciones! incluyendo la Asamblea Nacional. Lo más seguro es que no lleguen a tanto, pero conociéndolo como lo conocemos, usará esas cartas para negociar y colocarse en la posición más ventajosa posible para las elecciones del 2006.

¡A LA CUARTA!

No duden que el triunfo de Lula da Silva en Brasil alentará a Daniel Ortega a una nueva correría electoral en la que él sea, otra vez, el candidato a la Presidencia. “Ya ven el ejemplo del compañero Lula, a la cuarta ganó…”, me parece estarlo oyendo decir. Pero si a la par tuviese un asesor sensato, éste se acercaría al oído y le diría: “Comandante, el problema es que entre Lula y usted hay una gran diferencia, dele el chance a otro…”

COPIAR LO BUENO

Lo que hay que aprender son las buenas lecciones. Que Fernando Henrique Cardozo, el actual presidente de Brasil, haya dicho que hará lo que Lula le pida en esta transición, me parece un ejemplo a imitar en Nicaragua, donde la tradición ha sido que el presidente saliente hace todo lo posible para destruir el Estado y dejar cuantas trampas pueda a su sucesor en los meses que van desde que se pierden las elecciones hasta que el otro toma el poder. ¡Y qué capacidad de destrucción muestran! Ni los talibanes.  

Editorial
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