Marcas sagradas en nuestro béis

Gerald Hernández [email protected] Ni siquiera durante la época del bate-campana su récord estuvo en peligro. Rafael Valle solo necesitó un gran partido en su carrera para ser recordado toda la vida, al descargar 5 jonrones el dos de mayo de 1978 en Estelí, en lo que podría ser el récord más difícil de igualar en […]

Gerald Hernández [email protected]

Ni siquiera durante la época del bate-campana su récord estuvo en peligro. Rafael Valle solo necesitó un gran partido en su carrera para ser recordado toda la vida, al descargar 5 jonrones el dos de mayo de 1978 en Estelí, en lo que podría ser el récord más difícil de igualar en estos momentos.

En un solo juego, Valle conectó uno más de la mitad de los jonrones de Próspero González en 60 partidos el año pasado. Esto demuestra lo difícil es que tumbar la cerca en estos días del bate de madera.

Por lo tanto, el registro de 42 vuelacercas y 117 impulsadas del “Tiburón” López en una temporada, son cifras fuera de alcance. Un problema adicional al bate, es que la cantidad de juegos han sido reducida.

Un bonito reto para los actuales bateadores es imitar la racha de 12 turnos dando de hit de Genaro Llanes o los 191 viajes al plato sin poncharse por Alfonso Catín.

PITCHEO

En pitcheo hay una diversidad de marcas impactantes.

En 1984, Julio Moya únicamente permitió dos carreras limpias en 128 entradas para ganar el liderato de efectividad con un microscópico 0.14. Moya capturó la triple corona del pitcheo, con 12 triunfos y 95 ponches.

Otra temporada monstruosa fue la de Antonio Chévez en 1973 con León. Chávez tuvo balance de 20-1 con 9 blanqueadas, entre ellos 2 “No Hitters”. Además, abanicó a 172 bateadores y tiró para 0.93. Fue el primero en ganar la triple corona.

En un alarde de durabilidad, Alfredo Medina completó los 27 juegos que inició en 1981 y en total recorrió la cifra récord de 251 entradas.

En un partido, Steve Brautingham recetó 23 ponches, incluyendo 9 consecutivos, en 1969 en un trayecto de 10 episodios. Diego Raudez tiene un juego de 20 ponches en 9 innings contra la Costa en 1982.

El Juego Perfecto sigue siendo la expresión más grande del pitcheo y en la historia del béisbol moderno solo hemos sido testigos de dos. El primero fue construido por Emir Darce contra los Ganaderos el 14 de junio del 81, y el otro fue una obra de Asdrudes Flores frente a Estelí el 6 de enero de 1991 en el propio patio de los norteños.

LOS LINE-UPS

BÓER

Sandy Moreno SS

Erick Morales LF

Nemesio Porras 1B

Marlon Abea C

Danilo Sotelo CF

Freddy García RF

Francisco Hernández 3B

Juan V. López BD

Noel Rojas 2B

Diego Sandino P

CHINANDEGA

Ernesto Garay LF

Marvin Garay CF

Freddy Chévez 1B

Ramón Padilla RF

Próspero González BD

Adolfo Matamoros C

Angel Romero 3B

Boanerges Espinoza 2B

Luis J. Pérez SS

William Juárez P

Nota: Los precios de las entradas para el juego Bóer-Chinandega hoy son: 20 córdobas (home plate), 15 (palco) y 5 (gradas). El vicepresidente José Rizo lanzará la primera bola.  

Deportes

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