Leonel A. Marín McEwan
La enorme cartera en mora de manera sostenida del INSS, refleja la ineficiencia de la capacidad de gestión extrajudicial y judicial de la división legal y del departamento de aseguramiento y cobranza de dicha institución.
El déficit del INSS son 32 mil millones de córdobas, lo cual significa que para cubrir las pensiones de las personas próximas a jubilarse, apenas tienen 2 mil millones en recursos líquidos y 500 millones en bienes realizables.
Al introducir clandestinamente un anteproyecto de ley injusto y grosero sólo refleja la maldad. Una ley tiene que ser justa y equitativa para beneficiar y facilitar la adquisición de derechos y beneficios. Si la expectativa de vida en Nicaragua es de 60 años y muchos con costo llegan a esa edad: ¿cuánto más perjudicial será para lo asegurados y jubilados al tener que exigirle 100 ó 150 semanas más de cotizaciones y la edad de 62 años para jubilarse dizque para armonizar la ley del sistema de seguridad social con el nuevo sistema de pensiones para la gente menor de 43 años?
Esto representa un golpe mortal para los asegurados mayores de 43 años, pues les restringe el derecho y acceso a ciertos beneficios.
Hago un llamado de alerta para que tanto el anteproyecto de ley de una nueva ley de seguridad social, introducido clandestinamente en el año 2000, como el nuevo anteproyecto de Ley de Reforma a la Seguridad Social que está elaborando la actual administración del INSS, debe ser profundamente consultada con los actores a quienes beneficia o perjudica, y debidamente consensuada por las bancadas legislativas.
Por otro lado, si con costo y dificultad se llega a 750 semanas cotizadas, ¿cuánto costará llegar a 850 semanas? Si liquidando las cotizaciones a 150 semanas, y a 250 semanas no se obtiene una pensión digna, el asegurado sólo obtendría centavos no córdobas si la liquidación se haría con 500 semanas (10 años); resultando en una pensión ridícula e indigna. Además, se le hace más difícil a una persona completar 17 años de cotizaciones al fallecer en la trayectoria del camino hacia su meta jubilatoria y todo su dinero ahorrado le será robado junto con todos los beneficios que de ello se derivan.
Si esa es la idea con mala intención de que una gran cantidad de asegurados no llegue a la meta y el INSS no tenga con que pagar, nos da una idea que el INSS no solamente está quebrado técnicamente, sino que realmente está quebrado, fruto de las malas administraciones. No es robándoles a los asegurados con lo que se va a armonizar la enorme cartera en mora que tiene el INSS.
Si se pone al día la cartera en mora y luego se vuelve a dejar acumular (lo que deben las alcaldías, instituciones estatales y los ministerios), será la de nunca acabar perjudicando a los trabajadores asegurados de su dependencia. Finalmente, este nuevo anteproyecto endurece los requisitos para alcanzar el nivel para pensiones de vejez, invalidez e incapacidad. No hay que tomar esas medidas drásticas para cerrar la brecha del INSS, ya que el Gobierno Central es solidariamente subsidiario, y tiene que pagar todas las pensiones dignas que el INSS no pueda pagar.
El autor es Administrador de Empresas.