Ary Neil [email protected]
Después de escuchar al vicepresidente de la República, José Rizo Castellón, hablar sobre “nacionalismos exacerbados” en referencia a la reacción de los nicaragüenses al conocerse la insistencia de los ticos por navegar irrestrictamente en nuestro Río San Juan, me doy cuenta por qué es que Nicaragua ha perdido tantos territorios.
Por posiciones y declaraciones timoratas como la del vicepresidente Rizo y de gobernantes que le han precedido es que los ticos hacen y deshacen, no sólo en nuestro Río San Juan, sino también en cuanto territorio fronterizo se les ocurra. Por si no se ha dado cuenta, con esas declaraciones blandengues, el vicepresidente Rizo alienta y legitima un reclamo que los ticos no tienen derecho de hacer.
No se trata de “nacionalismos exacerbados”; se trata de derecho. El derecho que nos asiste a los nicaragüenses de no permitir la navegación en el Río San Juan por tener el “sumo imperio”. Los gobernantes deben entender de una vez por todas que la convivencia con nuestros vecinos no supone la entrega de nuestra soberanía.
Y si por lograr la tan cacareada Integración Centroamericana, se va a entregar a otro país un recurso tan importante como el Río San Juan, en lo personal me olvidaría de la famosa integración que, dicho sea de paso, todos sabemos que los ticos no la desean debido a su complejo de superioridad.
Como si se tratara de un favor, el gobierno de Costa Rica acordó con el de Nicaragua “suspender” cualquier reclamo ante los organismos judiciales internacionales en torno al Río San Juan. En declaraciones a los medios de comunicación, el canciller tico dijo, sin embargo, que la moratoria de los reclamos es “sólo es por tres años”.
Grandísimo favor el que nos hacen las autoridades ticas al suspender, por tres años, los reclamos en torno a la navegación sobre el San Juan. Reclamos que, como repito, son alentados ahora por nuestros gobernantes de turno. A cambio, el gobierno nicaragüense también “se compromete” a suspender cualquier acción.
Es el colmo del descaro de los gobernantes del vecino del sur que, sumado a la blandenguería de los nuestros, van a terminar adueñándose del Río. En julio de 2000, el ex ministro de Seguridad de Costa Rica, Juan Rafael Lizano, expresó que su país “pierde dignidad y soberanía”, con la firma de un acuerdo de los entonces gobiernos de Nicaragua y de Costa Rica, a través del cual, los ticos debían solicitar permiso para navegar sobre el San Juan.
Como lo dije en aquella ocasión, lo repito hoy: Los ticos no sólo deben solicitar permiso a las autoridades nicaragüenses para navegar sobre el Río San Juan, sino que además, cuando lo hagan, deberían ser custodiados por miembros del Ejército de Nicaragua con el fin de evitar cualquier abuso que pudieran cometer.
Le reitero al vicepresidente Rizo que no se trata de “nacionalismos exacerbados”, sino de derecho. El silencio es mejor que mil palabras. Si un gobernante no va a ser prudente con lo que dice, que haga uso de ese recurso.
El autor es periodista