La elaboración de artesanías, a la vez que diversifica la oferta comercial de la región, ofrece opciones de sobrevivencia a las familias norteñas.

“Exprimen” restos del bosque

Los pequeños productores forestales de Dipilto, Mozonte y Jalapa fabrican muebles, casas de campo, carbón, madera aserrada y artesanías, a la vez que cuidan y manejan el bosque para garantizar su futuro y el de sus hijos Alina Lorío L.CORRESPONSAL/NUEVA [email protected] Sacando provecho de un desastre natural y en busca de sobrevivencia con una visión […]

  • Los pequeños productores forestales de Dipilto, Mozonte y Jalapa fabrican muebles, casas de campo, carbón, madera aserrada y artesanías, a la vez que cuidan y manejan el bosque para garantizar su futuro y el de sus hijos

Alina Lorío L.CORRESPONSAL/NUEVA [email protected]

Sacando provecho de un desastre natural y en busca de sobrevivencia con una visión empresarial, los dueños de bosques o productores forestales organizados de Dipilto, utilizan la madera tumbada y los desperdicios del bosque de pino para transformarla y ubicarse en el mercado nacional.

Muebles rollizos, casas de campo, artesanías, carbón y madera aserrada son, entre otros, los productos que a diario elaboran los socios de las cooperativas Flor de Pino y Manos Mágicas, así como productores individuales y miembros de la Asociación de Productores Forestales Campesinos de Dipilto (Adeprofoca).

Cuatro millones de metros cúbicos de madera fueron tumbados en todo el departamento de Nueva Segovia. La gran mayoría quedó desperdiciada en el bosque porque la industria nacional no pudo extraerla para transformarla y comercializarla.

Las Microempresas Rurales de Pequeños y Medianos Dueños de Bosques nacen con ese fin y por una necesidad de “caminar solos en la vida”, después de casi cinco años de acompañamiento del Proyecto 8 Procafor (Programa Centroamericano Forestal), financiado por el Gobierno de Finlandia.

DE OBREROS A EMPRESARIOS

A un paso firme y seguro se constituyeron en tres grandes líneas: la microempresa familiar con hornos para carbón y carpintería; la microempresa grupal con el aprovechamiento forestal y silvicultura, además de la elaboración de artesanías de acícula (hoja) de pino, yeso y madera, además de muebles de madera rolliza en variados estilos.

Por otro lado, está el concepto amplio empresarial expresado en la Cooperativa Cordillera de Pino, encargada de comercializar todos los productos agroforestales y forestales. Trabajan con análisis de factibilidad, flujo financiero, análisis de mercado, proyección de ventas y excelente relación con los clientes.

Todo es una articulación en alianza con Adeprofoca para definir líneas de producción fluidas, reducir costos de producción, competir en el mercado nacional y satisfacer las expectativas de los clientes, a través de todo un material humano: dueñas y dueños de bosques capacitados técnicamente para aprovechar mejor los recursos naturales y obtener dividendos de una manera sostenible.

Adeprofoca ahora retoma las acciones del proyecto y forma una organización interna conocida como Comisión de Fortalecimiento Empresarial (Coforem) con la idea de que las experiencias generadas por Procafor sean retomadas e impulsadas por las Cooperativas Flor de Pino, Manos Mágicas, Empresa Comercializadora Cordillera de Pino y Adeprofoca.

RESPALDO INSTITUCIONAL

Las acciones de estos grupos son incluidas en el Plan Estratégico del Municipio impulsado por la Alcaldía de Dipilto, apareciendo como microempresas rurales forestales para el manejo sostenible del bosque, que representarán un bloque económico básico en el municipio.

El esfuerzo final es para que el municipio de Dipilto pueda en el futuro competir en el libre mercado y estar preparados para insertarse en la globalización, aprovechando oportunidades como la apertura amplia y sin mayores obstáculos de las fronteras centroamericanas.

El respaldo que el Instituto de Apoyo a la Pequeña y Mediana Empresa (Inpyme) brinda al sector a través del proyecto Nicamueble, es otra de sus ventajas. Nicamueble es financiado por el Gobierno de Finlandia, con la especialidad de fabricación y comercialización de muebles para los productores del Pacífico, Occidente y Norte del país.

Con la Cooperativa Flor de Pino, Nicamueble firmó un convenio de colaboración para la capacitación, asistencia técnica y comercialización de muebles, y otro convenio con Procafor, que consiste en la colaboración mutua a los productores atendidos por ambas instancias.

LAS MUJERES NO SE QUEDAN ATRÁS

Azucena Sevilla es la única mujer socia de la Cooperativa Flor de Pino, que hace unos tres años se dedicaba a tiempo completo al corte de café, y era una jornalera más en las fincas privadas de Dipilto.

Con siete hijos a su cargo, encontró otra alternativa de sobrevivencia con la producción de carbón, artesanía y funciones de promotora forestal. En ocasiones trabaja como instructora forestal, multiplicando los conocimientos que adquirió a través de muchas capacitaciones brindadas por Procafor.

A estas alturas, a año y medio que le queda de vida a Procafor, los campesinos, promotores forestales y organizaciones en el área de influencia del proyecto, son capaces —con las capacitaciones y asistencia técnica— de continuar con las acciones de manejo forestal, aprovechamiento y pequeña industria.

Como Azucena, otras 18 socias trabajan en la Cooperativa Manos Mágicas desde el año 2000, elaborando artesanías con la hoja, la flor y la semilla del pino a las que normalmente no se les da utilidad, pero ellas ponen en práctica sus habilidades manuales para generar ingresos y sostener a sus familias.

MUEBLES ATRAEN EL TURISMO

Por otro lado, varios socios de la Flor de Pino se dedican a la fabricación de muebles y jugueteras con madera rolliza de diámetros menores muy atractivos para sala, comedores y casas de campo que resultan atractivas para el turismo, a precios favorables y accesibles.

Se dedican a ello desde noviembre de 2001, y tienen expuestos sus productos en la Alcaldía de Dipilto, oficinas de Adeprofoca y oficinas del Proyecto 8 Procafor.

Los diseños de muebles llevan por nombre el de sus creadores, tal es el caso de los muebles de sala modelo “Milton”, en honor a Milton López, técnico de Procafor que los ha acompañado en este proceso que es relativamente reciente.

PRODUCCIÓN DE CARBÓN

En las áreas de vocación forestal, en Dipilto, se edifican con muchas expectativas hornos por doquier para hacer carbón con desechos de pino.

Es prácticamente una actividad económica que repone en ganancias lo que los productores de Dipilto ya no pueden hacer con el café y la madera. Además, aprovechan los desechos del bosque después de las talas que pretendían parar el avance de la plaga del gorgojo.

Marcio Alberto Marín, productor y dueño de bosque de Dipilto, se dedica desde hace dos años a la carbonización con desechos de pino “para aprovechar los residuos de los planes de manejo”, vendiendo la madera en trozas a los aserríos, y apropiándose de los diámetros menores.

Recordó que al inicio optó por un financiamiento de 180 dólares en calidad de miembro de Adeprofoca para construir el primer horno que le permitiera involucrarse en el negocio de la carbonización.

Los 180 dólares fueron cancelados y tiene ahora dos hornos con la misma producción de carbón, que para él resultó rentable y una opción para subsistir. Su finca está diversificada con sus cultivos de café, musáceas, cítricos, crianza de gallinas, y recientemente ha incursionando a la crianza de ovejas pelibuey.

En la actualidad, los carbonizadores de Dipilto no carecen de materia prima, sobre todo en las “áreas gorgojeadas”, donde la tala para controlar el avance de la plaga dejó tumbado totalmente el bosque de pino.

Los 18 carbonizadores de Dipilto comercializan juntos su producción en calidad de socios de la Cooperativa Cordillera de Pino, creada por ellos mismos para tal fin. Juntos han logrado también abrir mercado con las tabacaleras de Jalapa, Condega y Estelí, y, además, abastecen del producto a los mercados Oriental y de Mayoreo, en Managua.

La calidad, sin temor a dudas, “es buena”, dijo don Marcio Marín, quien agradece por ello a las capacitaciones que de forma constante reciben de Procafor.

Orgullosamente agregó: “Debido a eso hay cada vez más demanda, nuestros compradores exigen más cantidad por la calidad que nosotros entregamos”.

NO SÓLO ORDEÑAN LA VACA

La Cooperativa Flor de Pino no sólo ha aprovechado los usufructos del bosque, sino que contribuye en el manejo de la regeneración natural, la recuperación de algunas áreas que han sido tratadas débilmente y afectadas por el gorgojo con la intención de asegurar bosque para rato.

El proyecto 8 Procafor, adscrito al Inafor, apoya esta iniciativa con un Fondo de Fomento aprobado por el Gobierno de Finlandia, equivalente de 22 mil dólares para beneficiar a 26 productores de Dipilto, Mozonte y Jalapa para el manejo de 107 hectáreas. El financiamiento para cada hectárea asciende a 230 dólares.

El recurso forestal nunca ha sido objeto de crédito por la banca nacional ni por las microfinancieras. La Cooperativa Flor de Pino con el Fondo de Fomento percibe en calidad de incentivos 1,610 dólares para un período de seis meses, que inició en diciembre de 2001 y finalizó en junio del presente año.

Procafor seleccionó a los beneficiarios en coordinación con las asociaciones de dueños de bosques, y en el caso de Mozonte con la Comunidad Indígena, tomando como parámetro el buen manejo del bosque y la participación en las actividades de prevención y control de incendios.

La primera fase contribuyó al cuido y manejo de la regeneración natural. Este mes inicia otra fase que implica la plantación de 20 hectáreas de pino en Dipilto en coordinación con Adeprofoca.  

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