Ted Williams bateó .344 de por vida y ganó triple corona.

Simplemente el mejor

Las cifras hablan por sí solas, Ted Williams tuvo las mejores Tim KurkijanESPNdeportes.com El mejor bateador de todos los tiempos. ¡Que título! Esa designación es más importante que el hombre más veloz del mundo o el campeón de los pesos pesados porque esos son títulos temporarios. El mejor bateador de todos los tiempos cubre 150 […]

  • Las cifras hablan por sí solas, Ted Williams tuvo las mejores

Tim KurkijanESPNdeportes.com

El mejor bateador de todos los tiempos. ¡Que título! Esa designación es más importante que el hombre más veloz del mundo o el campeón de los pesos pesados porque esos son títulos temporarios. El mejor bateador de todos los tiempos cubre 150 años que incluye a Honus Wagner, Ty Cobb, Babe Ruth y Rogers Hornsby. Hacer contacto con una pelota de béisbol es lo más difícil en el deporte y nadie lo hacía mejor que Ted Williams. Si estuviera jugando hoy en día, sería el mejor bateador de esta época.

Sus números son increíbles. Su promedio de embasarse es de .483 – el gran Joe DiMaggio tuvo .398. Williams tenía el mejor porcentaje de slugging en las décadas de los 40s y 50s, ningún jugador en la historia de las Grandes Ligas ha liderado en esa categoría en dos décadas.

Slugging y el porcentaje de embasarse son las dos más importante para determinar la producción ofensiva. Williams lideró a la Liga Americana en esas dos categorías ocho años, incluido seis veces de forma consecutiva. Ganó seis títulos de bateo, cuatro veces fue el mejor jonronero en las Mayores, fue nombrado MVP dos veces y ganó dos triple coronas. Sus campañas en 1941, 42 y 46 están entre las diez mejores de todos los tiempos. ¿Cómo hubiera terminado su carrera si no hubiera sido un piloto durante dos años en la Segunda Guerra Mundial? ¿O faltado otros dos años para pelear en Korea? Quizás tuviera 700 jonrones y sería el líder de todos los tiempos en impulsadas.

Nadie le gustaba batear más que a Williams. De niño siempre tenía un bate en sus manos. Cuando estaba en las Grandes Ligas llevaba su bate al correo para que lo pesara: 33 onzas, nada más, nada menos. Trataba a su bates como si fueran sus niños, limpiándolos todos los días para proteger la madera.

Pero Williams era mucho más que jugador de béisbol. Le gustaba los niños y donaba su tiempo y su dinero a varias obras benéficas a lo largo de los años. Era un estudioso que quería aprender un poco de todo.

También era un tipo arrogante que quería demostrarle al mundo que él era el mejor. Muchas veces tuvo problemas con la prensa en Boston. Hoy en día es comparado con un Barry Bonds. Otro gran jugador que ha tenido problemas de imagen. Sin embargo, Bonds no sólo ha tenido problemas con la prensa, sino con compañeros y jugadores de otros equipos. Williams nunca tuvo problemas con sus compañeros y en los últimos años había argumentado por el nombramiento de Dom DiMaggio y Bobby Doerr al Salón de la Fama.

Bonds ha sido un fracaso en la postemporada. En 97 turnos al bate, tiene sólo 19 hits (.196) y un jonrón. En 1946, Williams bateó para 200 con cinco sencillos en 25 turnos al bate. Williams nunca usó como una excusa que tenía un codo lesionado. El fue criticado por la derrota de los Medias Rojas. Cuando terminó esa serie, se sentó y comenzó a llorar.

La gran diferencia entre Williams y Bonds es que Williams siempre fue una fuerza ofensiva. Como un novato de 20 años bateó .327 e impulsó 145 carreras. A los 37 años lideró a la Liga Americana con un promedio de .388. En su última campaña a los 42 años, bateó .316 con 29 jonrones, incluido un cuadrangular en su último turno al bate en Fenway.

Ese día no saludó a los aficionados en Boston. El se hizo una promesa después de ser abucheado por esos aficionados que nunca los iba a saludar. Y Williams era caprichoso. “Si todos están ovacionándome y hay unos o dos abucheando, yo voy a oír los abucheos”, comentó Williams.

Williams era el típico “hombre” de los años 40s y 50s, al estilo del actor de cinco John Wayne. No se iba a emocionar por su ultimo turno al bate.

Williams sabía que el era el mejor bateador en las Grandes Ligas, él sabía eso el último día en 1941 en Philadelphia cuando estaba buscando ser el primero en más de diez años en batear .400 en una campaña. A él no le importó que en las últimas tres semanas estaba bateando .250 que dejó su promedio en .399555, que le hubiera permitido llegar a los .400. El piloto Joe Cronin le dio la opción a Williams para sentarse y proteger su .400. Muchos hubieran aceptado esa oferta, pero Williams salió y bateó cuatro hits. Y Williams quiso jugar en el segundo juego de la doble jornada y logró otros dos imparables para dejar su promedio en .406.

Así era Ted Williams. Por eso era el mejor bateador hace 40 años, por eso sería el mejor bateador hoy en día y por eso será recordado como el Mejor Bateador de Todos los Tiempos en 40 años.  

Deportes

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí