- Hoy veremos atacar a Mayorga
Edgard Tijerino M. [email protected]
Cuando el poder vino crujiendo a través de una furiosa y decisiva arremetida de Ricardo Mayorga en el quinto round, el todavía Campeón Mundial Welter de la AMB, Andrew Lewis, se fue derrumbando dramáticamente en cámara lenta, con los brazos flojos, las piernas congeladas, y sus ojos bien abiertos, incrédulos.
En la pelea que ustedes verán esta noche por el Canal 12, podrán valorar la consistencia, capacidad de agresión, evolución como contragolpeador y poder que mata, de un retador hambriento, desprovisto de encajes técnicos y carente de estilo afiligranado, pero guerrero puro, impetuoso, temerario, con alma de gladiador.
Vamos, todo lo que faltó a Coronado aquella noche de 1977, cuando vio frustrarse la posibilidad de coronarse ante un púgil tan discutible como Rafael “Brujo” Ortega.
¿Cómo fue posible que dos jueces, Lynn Carter y Robert Grasso, registraran 38-38 en sus tarjetas, en tanto Guillermo Pérez le concediera a Mayorga un punto de ventaja 39-38 antes del desenlace?…Yo pensé, después de ver el combate, que el nica, por su acometida, fuertes cierres de round, solidez para pegar y dominio en los contragolpes, estaba adelante sin objeciones.
Sin embargo, dos de las opiniones más autorizadas entre los expertos norteamericanos, Dan Rafael del USA Today, cuyo ranking mensual de los Seis Mejores es ampliamente promocionado, y Tim Smith, del New York Times, tenían a Lewis en ventaja por 2 puntos 39-37. Esto, me obliga a rascarme la cabeza.
Es cuestión de ángulos, me decía hace unos meses el colega puertorriqueño Chú García, sobre lo contradictorio que está resultando la valoración de lo ocurrido cada round. Y usted podrán percatarse, como en el momento de la definición, tres ángulos diferentes de las cámaras, nos obligan a desembocar en tres puntos de vista.
Cuando Lewis es quien viene de espaldas hacia la cámara en la primera toma que se presenta, los swings de izquierda lanzados por Mayorga, parecen impactar el rostro del Campeón, pero, cuando en la tercera toma, que fue lateral, se ve con claridad el desarrollo de los golpes, resulta fácil percatarse del terrible daño que provocaron los dos derechazos, en tanto la izquierda se quedaba corta, aunque silbando tenebrosamente.
A diferencia de la primera pelea, Mayorga, peleador de temperamento, habitualmente incontrolable, trató de establecerse en una distancia apropiada para sus descargas. Lewis pareció estar preparado para soportar embestidas como en Los Ángeles, pero se encontró con espacio para moverse con cierta facilidad.
Necesitaba si, un jab autoritario, no una caricatura de golpe, no esos manotazos leves consecutivos que nunca perturbaron a Mayorga. Que Lewis con la longitud de sus brazos no dispusiera de un golpe de apertura potente, fue un handicap que Mayorga supo aprovechar para frenarlo con descargas.
El mejor asalto de Lewis fue el tercero, y logró cierto crecimiento en el cuarto, pero no pudo evitar desbordes del vigoroso Mayorga, que siempre aplicó los golpes de mayor poder.
Una pelea agitada, con muchos pasajes interesantes, mostrándonos la determinación, confianza y ferocidad de Mayorga, es la que veremos hoy en la pantalla del Canal 12 a partir de las 9 de la noche según el informe suministrado por Enrique Armas.