Esta gráfica corresponde al primer enfrentamiento, pero esta vez resultó peor la humillación para Andrew Lewis (izq.).

Mayorga lo decapitó

Ahora la clave será mantenerse Edgard Tijerino [email protected] Aquiles victorioso, con su puño derecho en alto y el gesto fiero, arrastrando el cuerpo de Héctor atado a su carro después de haberlo aniquilado… ¿Lo recuerdan en La Ilíada, esa magistral obra de Homero que tanto nos apasionó en nuestra época de estudiantes? Eso debe haber […]

  • Ahora la clave será mantenerse

Edgard Tijerino [email protected]

Aquiles victorioso, con su puño derecho en alto y el gesto fiero, arrastrando el cuerpo de Héctor atado a su carro después de haberlo aniquilado… ¿Lo recuerdan en La Ilíada, esa magistral obra de Homero que tanto nos apasionó en nuestra época de estudiantes? Eso debe haber parecido Ricardo Mayorga al minuto y ocho segundos del quinto asalto, cuando el referee Rudy Battle, atrapado por la piedad, detuvo la devastadora ofensiva que derritió las habilidades, las esperanzas y las reservas físicas de Andrew Lewis.

Amigos, Nicaragua tiene un nuevo Campeón Mundial. Siguiendo las huellas de Alexis Arguello, Eddy Gazo, Rosendo Alvarez y Adonis Rivas, la noche del sábado 30 de marzo, en Reading, Pensilvania, Ricardo Mayorga se convirtió en el quinto pinolero que escala el Monte Everest del boxeo para coronarse.

Brindemos pues, por este impetuoso púgil, que nos ha demostrado que si se pueden forzar milagros, cuando se dispone de un excedente de agallas, suficiente fortaleza y una fe capaz de derribar montañas.

Como la Hidra de Lerna, Lewis decía tener múltiples cabezas, seis en total, y Mayorga las fue cortando una a una con ese golpeo furioso y destructivo que nunca decreció. Los informes indican que su ataque final fue tan escalofriante como espectacular y mortífero. Por lo menos seis ganchos cortos de Mayorga mezclando intensidades, ascendieron vertiginosamente y estremecieron brutalmente la última cabeza de Lewis, hasta terminar decapitándolo en ese histórico quinto round.

Ese súbito salto a la cima de un atleta que ha sido capaz de superar todos los factores adversos, incluyendo un choque de cabezas con Lewis en Los Angeles hace ocho meses después de un impresionante primer asalto, la pérdida de su adiestrador Rigoberto Garibaldi y la presencia de constantes inconvenientes, nos emociona hasta conmovernos y nos obliga a bañarlo de admiración.

Y al mismo tiempo, es un estímulo para el Presidente Enrique Bolaños y un reconocimiento para la juez Arias y el Procurador Especial Novoa, en esta feroz batalla contra la corrupción heredada que están sosteniendo. Claro que se pueden cortar las cabezas de la Hidra como lo hizo Hércules.

Me dice Léster Aviles desde Miami, mientras me informa que hoy lunes estaré recibiendo el video del combate, que lo de Lewis ante la agresividad bestial de Mayorga en ese quinto asalto, fue un baile macabro. Permítanme imaginarme los golpes de Mayorga surgiendo al ritmo de los latidos de su corazón, como algo mágico, producido por el frotamiento de la lámpara de Aladino.

Se dice que no fue una gran pelea en lo referente a tecnicismo puro o trazado geométrico preciso, pero ¿qué importa eso si puedes sacar al rival de sus zapatos aplicándole puñetazos demoledores? Determinación, ansiedad, rapidez, violencia y capacidad de destrucción, eso es lo que colocó Mayorga sobre el tapete en busca de un cinturón mundial, y lo consiguió.

El informe de Mike Nosky, columnista de Boxing News, dice: “El nuevo campeón sin una línea de boxeo definida, utilizó su agresividad y poder para impedirle a Lewis elaborar un plan efectivo. Mayorga estuvo dejando caer golpes encima de Lewis a lo largo de todos los rounds, mientras absorbía con entereza los impactos que el todavía Campeón le hizo llegar. El nocaut vino después que Mayorga conectó un gancho de izquierda seguido por dos derechazos que derribaron a Lewis. El arbitro intervino viendo a Lewis en la lona, desistiendo con un movimiento de cabeza”.

Y es que en el boxeo, sobre todo, es más importante el hombre que el atleta. Y en el boxeo, constantemente, las grandes pistolas superan a los grandes pensadores. Salud pues, Ricardo Mayorga. Te estamos viendo a distancia como Rusell Crowe en aquella inolvidable escena de la gran película El Gladiador, majestuoso a la orilla del cadáver de la fiera.

Ojalá tu futuro como Campeón sea lo suficientemente largo si saben conducirte con habilidad.

ES UN TRAIDOR

-“Grandes peleadores también cometen errores… Volveré, lo prometo… Volveré al gimnasio y me prepararé acuciosamente”, dijo Andrew Lewis, quien durante un buen rato fue controlado por Don King.

-“Lewis es un traidor. Lo saqué de su pobreza en Guyana, estuve con él 5 años y me dejó porque James Page le dijo algo. Ahora los dos se han ido. Qué bien”, manifestó Don King según el reporte de la Agencia AP

-“Lo dominé, no dejé ninguna duda”, expresó Ricardo Mayorga desde la cima de la montaña, después de construir su triunfo 24 por 3 derrotas y un empate en el Sovereign Center en Reading, Pensilvania.

-Mayorga recibió 120 mil dólares por el combate, en tanto Lewis, un Campeón modestamente valorado, se conformó con 330 mil en lo que era su tercera defensa del título que arrebató a James Page.

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